CANCÚN, MX.- Juan Manuel Jurado Zarzosa (a) "El Puma" es el eslabón más sangriento en el marco criminal que ejecutó al general de Brigada, Mauro Enrique Tello Quiñones y es pieza clave en la decisión en la triple ejecución (del teniente de Infantería, Getulio César Román Zúñiga y Juan Ramírez Sánchez, sobrino del alcalde Gregorio Sánchez) que marcó una de las páginas oscuras en la historia de Cancún.
Asimismo, Juan Manuel Jurado Zarzoza alias "El Puma" era quien elegía a los empresarios a extorsionar y amedrentar, ya que tenía conocimiento pleno de cómo se movía el sector empresarial de la zona Norte de Quintana Roo.
Lo anterior se desprende de los informes obtenidos tras la detención de los cuatro "Zetas" en la Quinta avenida la tarde del sábado anterior. En esa información se ha estipulado el papel de cada uno de los aprehendidos.
Los casos que más llaman la atención son los de Cristina Alcalá alias "La Flaca" y el de Juan Manuel Jurado Zarzoza alias "El Puma". Estos dos sujetos forman parte de la estructura principal que durante más de un año tuvieron en jaque al empresariado tanto de Cancún como la Riviera Maya.
Las radiografias empresariales
En primera instancia aparece "El Puma", cuyo poder llegó tras haber traicionado a Félix Camacho Pérez alias "El Boti" y/o "Comandante Trejo" quien fue detenido en Cancún el 27 de mayo pasado.
De hecho esta detención se dio por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), dependencia que se abocó a la localización de la siguiente "cabeza" de la estructura "Cárdenas Guillén" tanto en este destino turístico como en la Riviera Maya, la cual había quedado en manos de Juan Manuel Jurado Zarzosa alias "El Puma", mismo que fue aprehendido por tropas de la Décima Región Militar en Playa del Carmen el pasado sábado junto a tres de sus compinches.
"El Puma" era conocido por su forma de actuar ante el empresariado local. Al ser uno de los bastiones de los "Zetas" que conocía a detalle la operación de quién era quién en Cancún y la Riviera Maya, dictaba a qué empresario, bar o empresa debía de cobrársele la cuota de protección.
Él creaba radiografías empresariales de cada uno de los empresarios o inversionistas de los dos principales destinos turísticos de Quintana Roo. Este trabajo consistía en tener a detalle cada movimiento de la persona, desde su salida de domicilio, oficina, reuniones con amigos, hasta datos personales sobre su familia.
La radiografía se creaba mediante el conocimiento de la persona, sobre todo cuanto capital manejaba y sobre todo si era factible tener el dinero de la extorsión de forma inmediata.
Con este sistema de radiografías, muchos empresarios cayeron en las manos de los "Zetas". Para alcanzar toda la información el propio "Puma" acudía a reuniones sociales, a bares, centros nocturnos y discotecas, donde se movían las gentes de dinero de Cancún y Playa del Carmen.
Ahí comenzaba todo. Una vez que se detectaba a una posible victima, se establecía una logística que llevaba a conocer a detalle a la persona y sus posibilidades económicas.
Durante más de un año, los "Zetas" han utilizado la extorsión como medio para obtener recursos. En ese esquema y con conocimiento y causa, Juan Manuel Jurado dictaba a quien extorsionar y con cuanto hacerlo.
Esta situación se debía a que conocía perfectamente el estatus de cada empresario o dueño de negocio -sobre todo en la Riviera Maya-, para poder emprender una campaña en su contra.
Así, "El Puma" tenía el poder de definición sobre quién ir y sobre quién aguantar. Además también tenía jefatura para poder decidir si se amenazaba, secuestraba o incluso "ablandaba" a cualquier empresario. Esa era su principal función dentro del esquema de extorsiones.
Y luego llegaba el trabajo de Cristina Alcalá Márquez alias "La Flaca" o la "Sofia". Ella era una mujer de cuerpo atractivo y sobre todo de un trato "amable" hacia el resto de sus conocidos.
Su papel era sencillo, acudía a cobrar las cuotas en su calidad de "mensajera" y/o "contadora". Ella fijaba el lugar, día y hora para pasar a recoger las cuotas que se establecían a los empresarios.
Incluso dentro del sector empresarial de la Riviera Maya ya era conocida por sus "visitas" a consultorios médicos, lotes de autos y hasta despachos de arquitectura y abogados.
Por su trato afable, "La Flaca" disponía de mucho tacto para lograr convencer por "la buena" a que se pagaran las cuotas de terror, que se fijaron una vez que la célula criminal del cártel del Golfo se estableció en la zona Norte de Quintana Roo. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)
Y con la captura de Manuel Jurado Zarzosa (a) "El Puma" ligado a "Los Zetas" cae una espiral del crimen organizado, pero también fueron miles de dosis que no llegaron a distribuirse porque los elementos de la X Región Militar, deshicieron el narco-laboratorio que ocupaba para maquilar cocaína y marihuana, junto con el arsenal que les servía para proteger la producción de estupefacientes.
Kilos de cocaína base se maquilaban cada fin de semana bajo la responsabilidad de Jurado Zarzosa, que controló la narco-distribución, compra-venta de drogas en la ciudad y la Zona Hotelera.
Todo lo que le fue decomisado, desde las básculas eléctricas y manuales, máquinas para sellar bolsas y para contar billetes, bisturís, unas 240 mil bolsas de plástico, éter, así como los 16 kilos de cocaína y los más de 45 kilos de marihuana, estaban en proceso de producción (maquila) para ser distribuidos durante el fin de semana.
Y prueba de ello fueron las 2 mil 500 dosis de crack que ya estaban listas para ser distribuidas así como las más de 320 dosis de cocaína, que fueron aseguradas durante la detención de "El Puma".
Además el impacto fue contundente por parte del Ejército (con el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales, -GAFES-) porque se paró en seco la narco-distribución de toda una semana, valuada en millones de pesos y con ello se freno también la narco-nómina que forma parte de la espiral delictiva que manejaba "El Puma" junto con sus cómplices.
Jurado Zarzosa, estaba como "el jefe" de la célula del narcotráfico que controlan "Los Zetas" (brazo armado del Cártel del Golfo) y que abarca desde Playa del Carmen y Cancún, en donde sembró el terror, fomentó su reinado a base del chantaje y extorsión, "levantones" y ejecuciones.
"El Puma" se había enganchado a las sangrientas redes del narcotráfico a nivel local en donde creció al amparo del crimen organizado y la impunidad que la rodea y desde donde llegó a controlar todo tipo de acciones ligadas a la delincuencia organizada.
Su ambición sin límites lo llevó a rebasar cualquier acción sangrienta, para asegurarse su espacio en el crimen organizado, desde donde operó, la extorsión y chantaje a decenas de empresarios, el narcomenudeo y narcotráfico, la piratería.
Pero no conforme desató venganzas, "levantones" y ejecuciones hasta llegar a lo impensable, que fue la triple ejecución y turuta del general de Brigada, Mauro Enrique Tello Quiñones, el teniente de Infantería, Geotulio César Román Zúñiga y de Juan Ramírez Sánchez, sobrino del presidente municipal, Gregorio Sánchez Martínez.
A los tres los "levantaron", los torturaron y ejecutaron el mismo día.
Y fue cuestión de horas para que Cancún y a nivel nacional se cimbrarán a la sociedad y las autoridades de los tres niveles de gobierno.
Pero Jurado Zarzosa, se cubrió de protección, impunidad y complicidad por varias semanas, hasta que fue capturado por elemento de la X Región Militar.
Y con él sus cómplices Rafael Muñoz Aguirre (a) "El Martín", Cristina Alcalá Márquez (a) "La Flaca o Sofía", y Alejandro Estanislao Sánchez (a) "El Gordo".
Su detención realizada en Cancún, frenó en gran parte sus negras acciones de extorsión y chantaje contra el sector empresarial de Cancún y de Playa del Carmen, hasta donde la impunidad y la complicidad de elementos policiacos federales, estatales y municipales, le permitió operar con desfachatez y abierto cinismo.
Ese amplio marco de impunidad que usó a su favor durante meses, le valió para acumular el arsenal que le fue decomisado por elementos de la X Región Militar.
Y sumado a ello el "narco-laboratorio" y el material y equipo que había habilitado para realizar la "maquila" de cientos de dosis de drogas, principalmente cocaína y marihuana.
Equipo del narcolaboratorio
1.- 15 cajas con 16000 bolsas sellables cada una para empaquetar dosis de diferente psicotrópico (240,000 en total).
2.- 1 báscula eléctrica.
3.- 6 básculas electrónicas.
4.- 1 báscula manual.
5.- 7 máquinas eléctricas para sellar bolsas.
6.- 1 máquina eléctrica para contar billetes.
7.- 4 porta bisturí.
8.- 1 licuadora con 2 vasos y 13 celulares.
Droga
1.- 16 kilos de cocaína.
2.- 45 kilos de marihuana.
3.- 322 dosis de cocaína.
4.- 2,500 dosis de crack.
Con todo lo desglosado y que es parte del equipo usado en la "maquila" de la droga, los elementos castrenses de la X Región Militar evitaron que miles de dosis llegarán a la calle, fueron decomisados más de 76 mil pesos en efectivo y 200 dólares norteamericanos.
El arsenal: subametralladoras, fusiles semiautomáticos, carabinas, pistolas escuadra, 113 cargadores y miles de cartuchos.
Armas
Carabina Cal. 5.56 MM
Carabina Cal. .223-5.56 MM
Rifle Cal. .223-5.56 MM
Carabina Colt., AR-15 Cal. 223
Carabina Cal., .223-5.56 MM
Fusil AK-47, Cal. 7.62x39 MM
Fusil AK-47, Cal. 7.62x39 MM
Subametralladora (UZI), Cal. 9 MM
Subametralladora, Cal. 9 MM
Pistola Cal. .45", marca Colt
Pistola Cal. .45", marca Remington
Pistola Cal. 9 MM
Pistola Cal. 9 MM, marca Browgnin
Pistola Cal. .25", marca Raven
Pistola Cal. .25", marca Raven
Pistola Cal. .380", marca Herstal
Revólver Cal. .357 Magnum
Revólver Cal. 38" especial
Revólver Cal. .38 especial
Cargadores
9 cargadores para Cal. 7.62x51 MM
9 cargadores para Cal. 7.62x39 MM
13 cargadores para Cal. .223" (5.56 MM)
55 cargadores para Cal. 9 MM
18 cargadores para Cal. .45"
8 cargadores para Cal. .38"
1 cargador para Cal. .25"
Cartuchos
1145 Carts. Cal. .223"
315 Carts. Cal. 7.62x39 MM
06 Carts. Cal. 12 GA
103 Carts. Cal. .45"
38 Carts. Cal. 40"
42 Carts. .25"
29 Carts. Cal. .357"
145 Carts. Cal. 38"
3 Carts. Cal. .38"
50 Carts. Cal. .380"
344 Carts. Cal. 9 MM
2 casquillos Cal. .38
(Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)