CHETUMAL, MX.- Elementos del Ejército Mexicano, detuvieron la noche del domingo una camioneta cargada con zapatos de origen chino; mercancía que el conductor de la unidad automotriz de nombre Valerio Bustillos Rojas, de aproximadamente 22 años de edad, pretendía ingresar al país de manera ilegal.
Los militares llevaron a cabo la detención cerca de las 23:35 horas del domingo pasado, cuando el también detenido sacaba de la Zona Libre de Belice la camioneta cargada con 40 pacas de zapatos de procedencia china, los cuales eran transportados en la camioneta color azul marino, y placas de circulación SZ- 56 – 690.
Tras la detención de los elementos del Ejército, la mercancía, la unidad automotriz y el conductor de la misma, fueron entregados a la Policía Fronteriza; quienes llevaron a cabo el traslado a las instalaciones de la Policía Estatal Preventiva (PEP).
La denuncia del tráfico ilegal de calzado, fue hecho mediante una llamada anónima, según reveló la oficina de prensa de la corporación estatal; pero el aseguramiento fue ejecutado por los soldados que mantienen un puesto de revisión a la salida del conocido “paraíso fiscal”.
De acuerdo con el informe de la dependencia estatal, las centenas de pares de zapatos chinos, se encontraban en pacas de cartón que venían en el interior de la unidad automotriz, sin embargo, hasta el momento se desconoce el destino de la mercancía.
Cabe mencionar que en repetida ocasiones los dispositivos de seguridad, han asegurado tanto a personas y mercancía ilegal ingresando al territorio nacional, sin embargo, se ignora hasta el momento las sanciones que las autoridades han dado a los infractores.
Los antecedentes de las actividades delictivas en la frontera de México-en la parte sur de Quintana Roo-con Belice, se ha caracterizado por el alto índice delictivo que se registra; pero a demás del tráfico de mercancía que se registra en ese lugar, también es un “secreto a voces” la operatividad de bandas de “polleros”, en las que participan empleados del Instituto Nacional de Migración (INM), que a pesar de estar señalados ante la Procuraduría General de la República (PGR), aún siguen laborando en la dependencia federal.
Otro de los flagelos sociales que se consecuentan por la puerta de acceso a Centroamérica, es el tráfico de drogas a cargo de narcotraficantes asentados en algunas de las comunidades de la ribera del Río Hondo; pero que al igual que los otros ilícitos no han sido castigados por las autoridades, tanto estatales, municipales y federales; quienes mantienen un abierto “combate a la delincuencia”. (Fuente: diario Quequi)
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