CHETUMAL, MX- La lluvia que cayó este martes sobre el sur del estado ayudó a sofocar el incendio de Chacchoben, que por su magnitud ya había consumido alrededor de 300 hectáreas de arbolado bajo y adulto, así como dio un respiro a la región azotada el año pasado por el huracán “Dean” y que ahora se encontraba asediada por el fuego.
Desde el medio día la lluvia cayó de manera abundante, permitiendo el alivio de los hombres que desde la semana pasada combaten el peligroso incendio, que ha tenido en riesgo a la reserva del ejido forestal.
Esta, la primera lluvia en varias semanas, fue producto de la entrada de humedad al estado procedente del Mar Caribe, lo cual también indica la cercanía de la temporada de huracanes, que formalmente inicia el próximo primero de junio.
Desde la ciudad de Felipe Carrillo Puerto, las comunidades de Chacchoben y Limones, así como la comunidad de Laguna Guerrero y la ciudad de Chetumal tuvieron lluvia esta tarde, de acuerdo con el director de Protección Civil del Estado, Luis Carlos Rodríguez Hoy.
Además de sofocar el fuego en Chacchoben, la lluvia trajo consigo también la aparición de un remolino sobre la bahía de Chetumal, que al momento que caía un chubasco se formó sobre la superficie del agua y se dirigió hacia las costas de Belice.
El director de Protección Civil confirmó que la lluvia ayudó a sofocar el incendio de Chacchoben, gracias a que en esta zona la precipitación pluvial fue copiosa, a comparación de lo sucedido más al sur, como en Chetumal, donde la lluvia fue ligera.
De acuerdo con el Comité Estatal de Prevención y Combate de Incendios Forestales 2008, al momento de la caída de esta lluvia, el fuego ya había devastado 3 mil 105 hectáreas de vegetación en Quintana Roo.
De acuerdo con el mismo comité, los incendios habían dañado el 30 por ciento de las reservas forestales, en las que se encuentran árboles de 10 a 50 años de edad.
El incendio de Chacchoben tenía especial atención de las autoridades, debido a que se encuentra en la zona afectada por el huracán “Dean”, en la que existen de 80 a 120 toneladas de combustible vegetal por hectárea.
Las autoridades consideraban que las condiciones climáticas no eran las adecuadas para evitar los incendios porque, hasta este martes, en el estado se había experimentado una intensa sequía.
Será hasta cuando se encuentre totalmente sofocado el incendio de Chacchoben cuando se den a conocer el número de hectáreas que fueron arrasadas por el fuego.
Por otra parte, las cifras oficiales dicen que del 1º de enero al 26 de mayo se han reportado un total de 178 incendios forestales que han afectado una superficie de 3 mil 105 hectáreas, de las cuales el 30 por ciento ha sido árboles adultos y el 70 por ciento de selva baja. Para su combate y liquidación se han utilizado 10 mil 316 días hombres. (Fuente: Por Esto de Quintana Roo)