JOSE MARIA MORELOS, MX.- Christian Ramos Ruiz Morales o Cristian Ramón Ruiz Morales, uno de los presuntos responsables del atraco de la oficina de telégrafos en la villa de Dziuché fue remitido la mañana de este sábado al Ministerio Público de la Federación, con sede en la ciudad de Chetumal.
De acuerdo con datos proporcionados por la Policía Judicial del Estado, adscrita en esta plaza, se indica que ayer, cerca de las 4 de la mañana, el sujeto antes mencionado fue llevado a la ciudad de Chetumal, y mediante el oficio 723, girado por el licenciado Omar Xool Tuk, agente del Ministerio Público local, el presunto asaltante quedó ya a disposición del Ministerio Público de la Federación.
El individuo manifestó en su declaración ante las autoridades policiacas, que el asalto a la oficina de Telégrafos en la villa de Dziuché, lo planeó su compañero José Alberto Morales Uscanga.
Refirió que a principios de semana, le dijo que le ayudara a dar un buen tiro (un robo) en la oficina de telégrafos de la villa de Dziuché, ya que allí, presuntamente había detectado mucha lana.
Dijo que el miércoles próximo pasado, estuvieron en la villa citada casi todo el día, vigilando el movimiento del administrador y de los usuarios de telégrafos.
Antes de retirarse del lugar, aparentemente, acudieron a una tienda de importaciones y compraron un paquete de juguetes de plástico, en el que venía una pistola.
Presuntamente José Alberto Morales Uscanga le dijo a Christian o Cristian que el asalto y robo de la oficina de Telégrafos lo cometerían el viernes 25 próximo pasado. La noche del mismo miércoles acudieron a un Internet, en esta ciudad, bajaron información de telégrafos y redactaron el aviso, que más tarde colocarían a la entrada de la oficina de la paraestatal en la villa de Dziuché.
Pero, el jueves, ya muy temprano, José Alberto habría cambiado de planes, por lo que le dijo a su compañero que consumarían el robo mejor ese día. Así que, sin más contratiempos, se dirigieron a la villa de Dziuché.
Al llegar allí, parquearon el vehículo Ford Fiesta, color negro, frente al parque principal. José Alberto descendió de la unidad y acudió a una caseta telefónica, y aparentemente habló a alguna persona en el que le indicaba que estaban en la villa de Dziuché para realizar una auditoría.
En tanto, Christian o Cristian, entró a la oficina, se sentó cerca del administrador de telégrafos (señor Luis Arana Azueta) y le dijo que venían a realizar una auditoría. En ese momento, entró su compañero, entonces él brincó sobre la humanidad de Arana Azueta, le pegó un batazo, y luego se volcó a recoger el dinero que se encontraba a la vista, posteriormente, salieron y abordaron el vehículo y se dirigieron rumbo a la cabecera municipal. Antes, su compañero había amordazado con cinta industrial al oficinista.
Como en el camino se toparon con algunas patrullas, explicó, decidieron entraron a un camino, cerca de la ciudad de José María Morelos, y de allí se enfilaron monte adentro hasta que se les acabó la brecha.
Fue entonces que dejaron la unidad en ese lugar donde fue, posteriormente, localizado por la policía preventiva; pero antes le bajaron la placa con la idea de reportarlo, más tarde, como que se los habían robado.
Los dos sujetos, según la Policía Judicial del Estado, caminaron durante varias horas en una mensura, hasta que llegaron a un ranchito, allí pidieron agua para tomar, y luego preguntaron al dueño del lugar, para dónde conducía la mensura, la persona, del que no se mencionó su nombre, les dijo que, caminando un buen tramo más, saldrían a la carretera que conduce al poblado de San Antonio Tuk, a la altura del basurero municipal.
Los dos individuos, no lo pensaron dos veces y emprendieron su periplo. Cerca de las ocho de la noche, encontraron, por fin, la carretera a San Antonio Tuk.
De allí bajaron hasta una parcela, cerca de la cabecera municipal, donde estuvieron hasta las once de la noche. Ya a esa hora decidieron, no con cierta cautela, entrar a la ciudad.
José Alberto Morales Uscanga habría acudido a buscar comida a la casa de su novia y allí se mantuvo hasta las dos de la mañana. Posteriormente, le habló a Christian o Cristian y le dijo que fuera por el vehículo que tenían en la casa donde renta en esta ciudad y, luego, que pasara a llenar el tanque, después le pidió que pasara por él en la curva del diablo, para que ya se fugaran.
Justamente, cuando Christian o Cristian se prepara para salir a la madrugada del viernes, fue interceptado por elementos de la policía preventiva, como se dio a conocer en su oportunidad. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)
Escribir un comentario