El sábado pasado representantes de los tres niveles de gobierno realizaron una inspección en el área donde, de manera ilegal, empresas desmontaron varios kilómetros de selva, manglar, duna y humedal para desviar la trayectoria original de los caminos vecinales que llegaban al faro de Punta Molas, en el extremo norte oriente de la isla, desde la conocida playa de Mezcalitos.
El sábado pasado representantes de los tres niveles de gobierno realizaron una inspección en el área donde empresas desmontaron varios kilómetros de selva, manglar, duna y humedal para desviar la trayectoria original de los caminos vecinales que llegaban al faro de Punta Molas, en el extremo norte oriente de la isla, desde la conocida playa de Mezcalitos.
Esta desviación fue realizada por dos extranjeros, un israelí dueño de los "wild tours", que utilizan cuatrimotos para llegar a las playas y a los vestigios mayas del norte; y un italiano de nombre Enrico Fracassi, representante de la empresa "Trans Caribbean Trust". Los dos implicados comenzaron los trabajos amparados en el permiso 346/2005 del Instituto de Riesgo e Impacto Ambiental del Estado, documento tramitado por el propio comisariado del Ejido Cozumel.
Se presume también que importantes políticos de la presente y de la pasada administración del municipio y el estado, así como del ámbito empresarial de Quintana Roo, han comenzado a adquirir terrenos de playa, algunos de los cuales se beneficiaron con el desvío de los caminos originales.
Los empleados de las empresas de "tours", terceros afectados en el asunto, entregaron a las autoridades una petición para que al menos se abra el camino antiguo y puedan trabajar.
Los titulares de Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, la Secretaría de medio ambiente y recursos naturales, la Secretaría de desarrollo urbano y medio ambiente a y la Dirección de Ecología del municipio constataron los daños a la ecología y anunciaron sanciones para los responsables toda vez que se pasaron por alto las disposiciones legales y de conservación.