Revelan supuestos planes del alcalde para detonar desarrollo hotelero en zona de conservación en Cozumel
En una zona de Cozumel donde la densidad de construcción es nula, un área que hasta ahora se ha mantenido semi salvaje, el gobierno de Gustavo Ortega promueve su principal proyecto de desarrollo, una inversión inmobiliaria que pretende crear desarrollos hoteleros, de condominios, dos campos de golf y acceso restringido que incluye caminos, pistas de aterrizaje y muelles privados, destinados al disfrute de personas de alto poder adquisitivo que, teóricamente, volverían a la isla por estas obras, según una publicación que realiza este día el diario Por Esto de Quintana Roo.
De acuerdo con la primera parte de este reporte firmado pro Antonio Rea, el proyecto se ubicará sobre terrenos que pertenecieron al empresario yucateco Fernando Barbachano, quien nunca pudo desarrollarlos porque los planes de ordenamiento ecológico de la isla, hasta la fecha lo prohíben.
Sin embargo, aunque el diario no menciona fuentes de su información, aseguró que el gobierno de Gustavo Ortega Joaquín, -el alcalde obsesionado por cambiarle para siempre el rostro al Cozumel actual-, ha promovido exitosamente estos terrenos entre poderosos inversionistas extranjeros a los que les ha ofrecido algo que ya está en marcha: la modificación de los planes de ordenamiento ecológico para permitir en esa y en otras áreas construcciones que, hoy por hoy, están totalmente fuera de la ley.
El diario agrega que el principal inversionista invitado a este faraónico proyecto en el otro lado de la isla, es el conocido millonario Donald Trump, "uno de los iconos del mundo de los negocios de la década de los ochenta y la visión "yuppie" del mundo; conocido sobre todo por su vida pública, sus problemas con las mujeres, su galopante conservadurismo y su actual participación en un "reality show" donde su más grande habilidad es decirle "you fired" (estás despedido) a los participantes que van saliendo del programa".
"De acuerdo a lo que se sabe", según la cita de Por Esto, el proyecto se planeó desde el momento mismo en el que Gustavo Ortega se convirtió en alcalde de Cozumel y puso en práctica sus planes para con la isla., los cuales incluyen la creación de múltiples marinas artificiales, la extracción de arena para las playas de los hoteles en el norte de la isla y ahora, el "desarrollo" de una zona que hace apenas unos años, cuando entró en vigor el actual plan de ordenamiento del municipio, se consideraba un patrimonio natural de los cozumeleños al que valía la pena conservar, incluso por motivos económicos, pues desde hace tiempo se sabe que el rubro que más tiende a crecer dentro del negocio del turismo es precisamente el llamado ecoturismo, que busca y aprecia los paisajes prístinos y escasamente construidos.
Sin embargo, la apuesta del actual gobierno es completamente distinta y se basa, según ha dicho el alcalde, en intentar recuperar para la isla el mercado del turismo hotelero de alto poder adquisitivo, que se perdió en Cozumel desde tiempos del huracán "Gilberto", en 1988, cuando ante la destrucción, la isla se volcó al mercado masivo de los cruceros que desde entonces impulsa a la economía.
En los terrenos que fueron de Fernando Barbachano, que van desde la zona de playa Xpalbarco, cerca de Mezcalitos, y hasta el vestigio maya conocido como El Castillo Real, se pretende ahora construir un mega desarrollo hotelero de varios cientos de habitaciones, dos campos de golf, pista de aterrizaje para aviones privados y muelle para yates, todo con el objetivo de crear una especie de "isla dentro de la isla" en donde se atenderá al eventual turismo "de alto poder adquisitivo" que, se supone, llegará cuando esté lista la inversión. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

