Luego de varias promesas, las cuales nunca se cumplieron y después de aguantar salarios diferidos desde hace poco más de un mes, alrededor de 27 trabajadores que prestan sus servicios en la construcción de viviendas del Infovir, se manifestaron debido a que el contratista que los empleó les adeuda un monto aproximado entre 35 a 40 mil pesos por concepto de su salario, el cual no ha sido cubierto hasta el momento por un arquitecto que fue contratado por el Consorcio Magno de Soria.
Los hechos de descontento se registraron este sábado por la tarde, alrededor de las 12:30 horas, en el terreno donde se realizan los trabajos de construcción que lleva a cabo el Gobierno del Estado a través del Instituto de Fomento a la Vivienda y Regularización de la Propiedad (Infovir).
En el lugar los inconformes manifestaron que realmente no se trata de armar alborotos, ni mucho menos se trata de estar en contra del Infovir, pero si pueden intervenir mucho mejor para que se les dé pronta solución a su problema; empero, el del problema es del contratista que les dio el empleo, Bartolo Pérez Vicente, a quien por cierto estuvieron a punto de linchar debido a los pagos que les adeudan desde hace un mes.
Cabe hacer mención que al ver los trabajadores de la construcción que no reciben su sueldo por haber trabajado, dejaron encerrado a Pérez Vicente en una de las viviendas que se encuentra en construcción en el mismo perímetro, por espacio de tres horas, para que les cumpliera con el pago íntegro que se adeudó, alegando los inconformes que sus familias necesitan alimentarse, y que harían cualquier cosa para llevar el sustento a sus hogares.
De la misma forma y para defenderse, el contratista Bartolo Pérez les comentó que un arquitecto encargado del Consorcio Magno de Soria -del cual dijo que conoce como "Andrés"- le había fallado nuevamente con los salarios, y que la situación se resolvería el lunes que viene de la próxima semana.
Destacó que posteriormente entablaría una plática con los directivos de dicha empresa constructora para que le resolvieran esta situación de manera definitiva para evitar este tipo de acontecimientos.
El grupo de albañiles inconformes, en su mayoría, son oriundos del Estado de Chiapas, por lo que varios de ellos decidieron abandonar la isla sin que se les proporcionara ni un solo centavo, ya que tienen que buscar otro trabajo para mandar el sustento a sus hogares. Empero, los que se quedaron reclamarán sus pagos la próxima semana.
Con este tipo de acciones que realizan las empresas, arquitectos y contratistas abusivos, queda muy en claro que a pesar de que los trabajadores de la construcción viajan a lugares lejanos de sus tierras, con la ilusión de contar con mejores oportunidades de vida para sus familias, se topan con ratones muy colmilludos que ni siquiera les proporcionan sus prestaciones como trabajadores, evadiendo en la mayoría de los casos, por la contratación de mano de obra barata y la falta de conocimiento de sus derechos, la proporción del ingreso al Seguro Social, sin que las autoridades realicen algo al respecto. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)