Niegan destrucción de corales en Banco Chinchorro por encallamiento
COZUMEL, MX.-- 6 de septiembre.- La PGR y la Profepa ya intervinieron en el caso del ferry Cozumel II, encallado en la zona del Banco Chinchorro, en el sur del estado; sin embargo, las dependencias oficiales consideraron que el encallamiento no tiene responsabilidad de tipo penal debido a que se debió a un "acto de Dios", que en este caso fue el huracán "Wilma"; los dueños del barco negaron que con el paso de "Dean", el naufragio haya dañado miles de metros de corales, como lo dio a conocer en su informe la Comisión Nacional de Areas Protegidas.
De hecho, Franco González, encargado de los asuntos pendientes de lo que queda de la empresa Marítima Chankanaab, dueña del Cozumel II, explicó con fotografías del lugar del varamiento en Banco Chinchorro, que el navío no pudo haber afectado los corales.
De acuerdo a estas imágenes y a datos de un peritaje que el entrevistado atribuyó a las autoridades de la federación competentes en este asunto, el barco Cozumel II, encallado en Banco Chinchorro, al sur del estado, el 21 de octubre del 2005 mientras trataba de huir de "Wilma", está asentado sobre la parte arenosa del banco coralino, donde no hay sino pequeños "parches" de corales que se habrían visto apenas afectados durante el encallamiento original y muy poco ahora, cuando el huracán "Dean", de acuerdo a estos datos, apenas sí habría movido al barco, ya que éste se encontraba anclado.
Franco González apuntó además que el huracán "Dean" movió el barco de una manera favorable a un futuro intento de salvataje, operación que no se ha realizado "simplemente porque la empresa no tiene dinero".
En este sentido, Franco González explicó que la empresa no se ha declarado en quiebra porque deseaba cumplir con sus compromisos y que así lo ha hecho desde que "Wilma" hundió todos sus barcos, tiempo desde el que asegura "siempre hubo tripulación en el Cozumel II, hemos pagado sueldos y llevamos cinco propuestas de empresas para sacarlo de donde está, pero no tenemos los recursos".
Acerca de los supuestos daños de 20 mil metros de corales que la Comisión Nacional de Areas Naturales Protegidas relata en su tercer informe de daños ecológicos derivados del paso de "Dean" en el Caribe, el empresario se dijo sorprendido de los datos –que en todo el país se han hecho públicos- y especuló que tal vez se trate de una forma de "justificar su trabajo" de la mencionada comisión, pues como demostró mediante imágenes de lo que dijo era un peritaje oficial, en la zona donde encalló el barco no existen grandes formaciones de coral, a pesar de ser parte del Banco Chinchorro.
Respecto a la posibilidad de que la PGR procediera en contra de los accionistas de la empresa por no haber sacado el barco de ese lugar, el empresario se dijo tranquilo y afirmó que ese dato es inexacto, pues ya se tiene, dijo, un fallo de la autoridad judicial en el que se dice que el encallamiento fue producto de un evento fuera del control de los seres humanos, como lo fue el huracán "Wilma" y que cuentan con documentos donde se les exime de toda responsabilidad, aunque aún tienen el compromiso de sacar el barco de ese sitio, lo que aseguró, ocurrirá en cuanto alguna empresa se interese en sacar el navío para desarmarlo.
Franco González calificó de absurdo el tratar de hacer una analogía de este caso con el accidente de las dragas en Punta Nizuc, el cual dijo, a diferencia del encallamiento del Cozumel II, no se debió a causas del clima sino "a una tontería y una negligencia". (Fuente: Novedades de Quintana Roo/N 18° 35' 0'' W 87° 22' 0'')

