Incendian basurero clandestino
COZUMEL, MX.- A dos años de haber habilitado un basurero clandestino como salida provisional para el problema de dónde poner los desechos luego de que “Wilma” destruyera el único camino al basurero municipal, el gobierno cozumeleño y la empresa paramunicipal de recolecta y manejo de basura, no solamente nunca sacaron del predio los desperdicios, sino que para librarse del problema, simplemente los incendiaron.
Quienes condujeron hasta la costa oriental de la isla para disfrutar de las playas este viernes y sábado por el lado de Mezcalitos, debieron atravesar –y respirar- densas nubes de humo provenientes del irresponsable incendio.
Turistas y cozumeleños por igual debieron respirar este humo, que además introdujo un factor de riesgo al tránsito debido a la reducción de la visibilidad en la zona afectada, unos dos kilómetros antes del final de la carretera transversal de la isla.
Para la mayoría, la causa del humo era desconocida. Sin embargo, rastreando el origen de la contaminación, un equipo de este diario pudo constatar que se trataba del predio que se utilizó hace dos años, luego del paso del huracán “Wilma”, para confinar toda la basura que era imposible llevar hasta el basurero municipal luego del colapso de la carretera costera oriental por efecto de las marejadas.
El ayuntamiento informó en ese entonces que este predio, una sascabera de propiedad privada y con secciones aún en producción, sólo sería utilizado de manera provisional y que en el término de 90 días contados a partir de la fecha en que pudiera llegarse nuevamente al depósito municipal, el lugar sería vaciado de desperdicios y éstos serían llevados a su lugar.
Sin embargo, dos años después, y ante la evidente incapacidad de la empresa paramunicipal “Ecoz” de cumplir la palabra del alcalde, -pues la empresa apenas puede, y mal, con la basura que cotidianamente genera la ciudad como para distraer personal y recursos de los que no dispone-, alguien simplemente decidió que la solución era prenderle fuego a las decenas de toneladas de desperdicios en putrefacción que ahí había y así lo hicieron.
No importó que se arruinara el ambiente de toda esa parte de la isla mientras durara la quemazón y tampoco las consecuencias que esto tiene para la gente y el medio, con tal de “resolver” un problema que rebasó a nuestras autoridades y exhibió, una vez más, sus serias limitaciones.
El incendio ni siquiera fue tratado de controlar por los Bomberos y la basura se dejó arder hasta que la apagaron los chubascos del sábado… por ahora. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

