El transbordador de la naviera San Miguel, que desde hace más de medio año permanece encallado frente a Puerto Morelos, habría sido rematado como chatarra, pero sin que se hayan fincado responsabilidades de ningún tipo por el accidente suscitado por las penosas condiciones con las que operaba la embarcación.COZUMEL, MX.- El transbordador "Arcángel" de la naviera San Miguel, que desde noviembre permanece encallado frente a Puerto Morelos, habría sido rematado como chatarra, pero sin que se hayan fincado responsabilidades de ningún tipo por el accidente suscitado por las penosas condiciones con las que operaba la embarcación.
Alberto Barrancho Cavarría, quien desde hace años escribe “Empresa” en El Universal y es uno de los más reputados columnistas de negocios, anotó lo siguiente en su colaboración de este miércoles bajo el subtítulo “Arcángel” caído:
¿Se acuerda usted del penoso caso del transbordador Arcángel, a quien la autoridad le dio la oportunidad de operar, pese a no cubrir las normas mínimas internacionales y reprobar la prueba de ingreso, tras su reconstrucción en astilleros cubanos?
¿Se acuerda que el navío con perfil de desecho encalló, finalmente, en el mar Caribe, en el escenario de lo que tenía-que-pasar-pasó? Bien, pues finalmente el buque se subastó ayer… como chatarra. Lo adquirieron tres empresas mexicanas de salvataje y una extranjera.
El problema fue que, declarada insolvente la empresa que lo operaba, es decir la naviera San Miguel de Manuel Becerra, su rescate debió correr con cargo al Pande, un seguro marítimo internacional, a quien se le dio una semana para realizar la tarea.
Naturalmente, el expediente no señala ningún responsable, a contrapelo del fulminante: ¡Ya basta! de confección presidencial. (Noticaribe citando la columna Empresa de Alberto Barranco en El Universal)