Se normaliza arribo de cruceros
COZUMEL, MX.- Se normaliza el mercado de cruceros tras la presencia de “Dolly” en la zona del Caribe occidental; este martes fueron tres los cruceros que llegaron a la isla y para el miércoles se esperan otros tres, con lo que la actividad turística alcanzará sus mejores niveles de la semana.
Este martes en Cozumel se recibió al crucero que dejó de venir el lunes, el Carnival Liberty, un barco de más de 3 mil 500 personas de capacidad, que junto al Holiday y al Inspiration, movieron esta jornada los engranes de la economía local.
Para este miércoles se esperan a otros tres barcos en la isla, esta vez serán el Carnival Legend, el Enchantment of the Seas y el Fascination, con lo que se espera otra jornada de entre 7 mil 500 y nueve mil turistas en el puerto, nada mal para estar en plena temporada baja.
De esta manera, Cozumel reactivó la parte de su economía basada en los cruceros, la cual tuvo un receso de 24 horas con la contingencia por “Dolly” y con el subsecuente cierre del puerto a todo tipo de navegación que se sostuvo durante todo el lunes.
Arena y playas
La cercanía de “Dolly” a la región trajo no solamente alarma para la población, sino nuevas pérdidas de arenales en lugares como la costa de Cancún y la Riviera Maya, donde las marejadas que provocó la tormenta, agravaron un poco más la ya preocupante pérdida de arenales.
Sin embargo, en el caso de Cozumel, a pesar de que la isla mira al mar abierto y recibe las marejadas con toda su fuerza en la costa oriental, no se registraron deslaves importantes en las playas.
Las largas y plácidas lenguas de arena blanca que se extienden por más de 20 kilómetros en aquella costa de la isla, donde además la naturaleza dispuso que hubiera un inmenso santuario para la reproducción de las tortugas marinas, se mantuvieron con todo y las marejadas de tormenta con su ancho original, que va de los 30 a los 50 metros antes del inicio de las dunas.
Estas playas se reintegraron el mismo miércoles a la actividad turística recibiendo la visita de cientos de personas.
Tampoco cuando los grandes huracanes del 2005, Emily y Wilma, azotaron la isla, estas playas perdieron arena, a diferencia del desastre causado en la Riviera Maya y en Cancún, la diferencia entre esos lugares y la mencionada costa de Cozumel, es simple, evidente y salta a la vista: en esa costa de Cozumel, a diferencia de los lugares que sí pierden su arena hasta con un “norte”, no existen grandes hoteles construidos sobre las dunas y no se ha acabado con todos los manglares y los humedales.
A pesar de la evidencia, hay “inversionistas” que prefieren destruir todo lo que puedan para hincharse de dinero fácil y luego, cuando la misma naturaleza les cobre la factura, pedir al gobierno que los rescate. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)

