COZUMEL, MX.- Un motín de reos estalló en la nueva cárcel de Cozumel ubicado a unos 3 kilómetros de la ciudad, en demanda de mejores tratos ya que desde hace varios meses los custodios y el encargado interino, Pablo Lucio Quiroga Ríos, se han dedicado a humillarlos y restringirles el agua para beber, así como para su aseo personal, comentaron algunos familiares de los 83 internos.
El motín inicio alrededor de las 21:00 horas del domingo, luego que los internos tomaron las instalaciones de aquella cárcel para después revelarse a la autoridad e incendiar diversos objetos, entre ellos ropa, mesas, bastidores de hamacas e incluso las vestimentas que usan los presos cuando son trasladados en el juzgado penal o en el Ministerio Público para darle seguimiento a sus respectivos procesos jurídicos.
De acuerdo con datos recabados al momento en que estallo el motín de los 83 presos que actualmente están bajo proceso el encargado interino, Pablo Lucio Quiroga Ríos estaba ausente, por lo que los elementos pidieron su presencia de manera inmediata, debido que los presos amenazaban con causar más desmanes dentro de la prisión.
En un principio los presos tomaron la cárcel y se manifestaron exigiendo mejores tratos para evitar que los uniformados los humillen como lo hacen de manera repetida, pero sobre todo que les proporcionen agua para beber y para su aseo personal, ya que desde hace varios meses les han racionado el vital líquido, motivo por el cual se cansaron de aquella situación lo que dio como resultado en una manifestación.
Los 20 custodios de la Fuerza Interinstitucional Policial (FIP) no pudieron controlar la manifestación de los presos, por lo que se vieron obligados a solicitar apoyo a cerca de 40 policías preventivos municipales, quienes armados con gas lacrimógeno, bastones y escudos ingresaron a las instalaciones, pero hasta el cierre de la edición no se sabe con exactitud si el motín había sido controlado.
Se presume que los policías hicieron detonaciones de arma de fuego dentro de la prisión, aunque se desconoce si hay algún interno lesionado, pero lo que sí es un hecho es que los presos tuvieron que respirar el denso humo de los objetos incendiados, ya que Quiroga Ríos negó la intervención de los paramédicos en el lugar, manifestaron los familiares.
Para apagar el incendio generado dentro de la prisión tuvieron que intervenir bomberos de la localidad junto con una pipa del Sector Naval de Cozumel, asimismo se presume que el agua que usaron también fue rociado sobre los 83 presos amotinados.
Por último, las autoridades se negaron a dar la versión de los hechos y evitaron hablar con los medios, lo cual pone en evidencia que el motín aún estaba fuera de control, mientras tanto familiares de los presos empezaron a aglomerarse a las afueras del penal. (Fuente: Diario de Quintana Roo)