COZUMEL, MX.- Verónica May Villanueva, directora de General de Prevención y Readaptación Social de Quintana Roo minimizó el motín que protagonizaron la noche del domingo los 84 reos de la cárcel de Cozumel.
May Villanueva, dijo que tras controlarse la problemática del pasado domingo por la noche cuando los internos quemaron colchonetas y sabanas como medida de presión para llamar la atención de las autoridades, decidió apersonarse la mañana de este lunes para dialogar con ellos y conocer personalmente sus demandas, las cuales fueron básicamente en la reanudación normal de las visitas familiares que estaban restringidas desde la alerta sanitaria por el brote de la influenza humana, por lo que dijo que en este caso a partir de hoy martes se volverá a la normalidad.
En cuanto a la demanda por el maltrato que recibían de los custodios dijo que no se puede ser muy flexible con ellos, ya que existen reglas de seguridad que se tienen que cumplir y en caso de que alguno de los custodios este cansado de estar mucho tiempo alejado de su familia, se realizara un cambio trayendo a gente fresca como se ha hecho antes.
Mientras que por el agua que les era racionada, dijo que es por que el Ayuntamiento no les está proveyendo la suficiente, sin embargo, se buscaran estrategias para solucionar prontamente el problema que se agravo con la avería de una tubería del agua potable que utilizan los reos para su aseo personal quedándose dos días sin ella.
Menciono que después de haber llegado a un acuerdo con los internos, no se procederá penalmente en contra de nadie y que los mismos reos serán los encargados de arreglar los daños que ocasionaron con el incendio de las colchonetas y sabanas, añadiendo que tampoco serán castigados los cabecillas ya que entienden que es una queja generalizada sobre todo porque el domingo querían estar con sus familiares por el día de la madre.
Finalmente dijo que ya existe un recurso de 11 millones de pesos para mejoras a las cárceles de Cancún, Playa del Carmen y Cozumel, explicando que aun no sabe qué porcentaje o cantidad le será asignada a la ínsula, pero que este dinero servirá para la construcción de nuevas celdas para ampliar la capacidad del mini Creso de Cozumel.
Por su parte María del Rosario Ruiz García, visitadora adjunta de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, dijo que en platica sostenida con los internos le dieron a conocer que no sufrieron de agresión alguna por parte de los elementos de seguridad pública durante y después del motín de la noche del domingo, pero que estará visitando más seguido a los tres representantes de los internos para darle seguimiento a los acuerdos tomados y que no se tomen represalias en su contra. (Fuente. diario Quequi)
Minutos después los propios internos denunciaron ante la prensa que los elementos de la Fuerza Interinstitucional Policial (FIP) los someten a maltratos y humillaciones, por lo que pidieron la destitución del encargado y de tres custodios más.
La Comisión de Derechos Humanos (CDH) ya tomó cartas en el asunto, al igual que la Procuraduría del Estado y el área de Inteligencia Militar, quienes llegaron la mañana del lunes desde las primeras horas para apoyar a los custodios.
De acuerdo con Verónica May, la "molestia" de los reclusos que purgan condena por diversos delitos en un edificio para 64 personas, surgió por la falta de balones para practicar deporte y recorte en los tiempos para practicarlo, asi como falta de agua para beber y la suspensión de las visitas de familiares.
La directora de Prevención y Readaptación Social dijo que ya se le dio cauce a las demandas de los reos, quienes a las 21:30 horas del domingo iniciaron una revuelta al interior del penal.
Por espacio de más de cuatro horas, la cárcel fue escenario de llegada de tres pipas de agua, dos de ellas del Ejercito y una más de bomberos, nueve patrullas con unos 60 policías pertrechados con equipo antimotines, armamento de grueso calibre y perros entrenados para apoyar a los elementos de la FIP que fungen como custodios del penal desde hace un año con Lucio Quiroga Ríos al frente.
Los hechos
Desde la noche del domingo y hasta las 02:00 horas del lunes, se escuchaban gritos de los reclusos de que se les rociaba agua con mangueras y pedían la presencia de la prensa mientras el humo de los objetos quemados salía por el techo del área de celdas.
Poco a poco los gritos dejaron de escucharse para dar paso al silencio y la larga espera que se prolongó hasta la madrugada.
El primero en salir fue el director de Seguridad Pública, José David Domínguez Povedano, quien llegó a las 11:20 de la noche del domingo y a su salida se limitó a decir que los elementos de la corporación que comanda se presentaron a solicitud del capitán Lucio Quiroga, quien pidió el apoyo.
Hasta ese momento la prensa y los familiares reunidos a las afueras del penal carecían de noticias sobre las condiciones en las que se encontraban los reos.
Faltan recursos
Alrededor de las 09:00 horas llegó a Cozumel Verónica May. Tras varias horas de diálogo con el capitán Quiroga y los reclusos se llegó a varios acuerdos. Cerca de las 11:00 de la mañana entró María del Rosario Ruiz García, representante de la CDH del Quintana Roo. Para ese momento dos camiones del Ejército con unos 15 elementos ya permanecían en el lugar.
Finalmente, May Villanueva respondió a los representantes de la prensa durante una improvisada conferencia informativa en el acceso principal del edificio.
La funcionaria dijo que no hay recursos del Gobierno del Estado ni del Ayuntamiento para soportar el costo de operación de la cárcel, que ya está sobrepoblada.
Mencionó que hay un paquete de 20 millones de pesos para ampliar las cárceles de Benito Juárez, Solidaridad y Cozumel, pero que el inicio de las obras tomará por lo menos dos meses.
Hasta el momento se han invertido 11 millones de pesos desde el 2005 cuando inició la obra de construcción de la nueva cárcel de Cozumel que entró en operación el año pasado a principios de abril.
Afirmó que no se reportaron daños en las instalaciones y que sólo se quemaron colchonetas, objetos de plástico y ropa, enter otros artículos; y que ya se hacen labores de limpieza a cargo de los mismos reos.
Aseguró que no se iniciarán procesos penales por los hechos y que tampoco se reportaron lesionados.
Maltrato, origen de la revuelta
Minutos después, los reos recibieron a la prensa, con quienes conversaron por unos instantes a través de los barrotes del pasillo de acceso a las celdas.
Ahí afirmaron que los malos tratos del personal de la FIP fueron el origen de los disturbios. Acusaron a Lucio Quiroga de abuso de autoridad, así como a otros tres custodios de la FIP.
Fueron los mismos presos quienes descartaron que alguno de ellos estuviera herido o que se les coaccionara para hacer la afirmación.
Lucio Quiroga negó las acusaciones en su contra, pero aceptó que la falta de agua para beber y la suspensión de agua potable producto de una falla en la tubería, fueron detonantes del motín. (Fuente: SIPSE/Novedades de Quintana Roo)