COZUMEL, MX.- Hasta el momento son ya casi mil personas las que han firmado el documento en el que se pide al gobierno federal que ubique otro sitio para extraer la arena necesaria para el programa de recuperación de playas en Cancún y Playa del Carmen; sin embargo, el programa sin cambios sigue adelante y esta misma semana el congreso estatal autorizó a Cozumel para utilizar 25 millones de pesos en impuestos de zona federal para financiar el asunto.
Como se sabe, para reparar las playas de Cancún y Playa del Carmen que se erosionaron por la destrucción de manglares y dunas para construir y ampliar hoteles, -no siempre de acuerdo a la ley- el gobierno pretende dragar el Banco Cozumel, arenal submarino ubicado en la costa norte de la isla.
Esta iniciativa ha concitado un amplio movimiento de protesta que ha organizado dos marchas, ha forzado a las autoridades federales a realizar una consulta pública sobre el tema y ha significado un bache en las carreras políticas de los funcionarios involucrados, sobre todo de la secretaria de Turismo, Sara Latife Ruiz, quien luego de una serie de declaraciones que ahora ella misma reconoce como "desafortunadas" se hizo de la imagen de ser la principal promotora de algo que mucha gente considera un atentado y hasta una traición a la isla.
Actualmente, el movimiento de protesta se ha dedicado a juntar firmas para mandarlas a la Semarnat antes del 15 de julio próximo, fecha en la que se supone que se debería ya conocer el dictamen de esa autoridad federal sobre el proyecto para saber si se permite o se rechaza el dragado.
La meta de los organizadores de la carta de rechazo, es que la firmen al menos mil 500 personas y actualmente ya se tiene más de la mitad de las firmas con un número superior a los 800 ciudadanos que ya han signado el documento.
La carta se ha llevado a parques, supermercados y hasta en los alrededores del Palacio Municipal, donde la gente la firma luego de conocer de lo que se trata.
Sin embargo, aunque la postura de una parte importante de la población queda clara, lo cierto es que los trámites siguen adelante y el único estudio que está en análisis es el que propone dragar el norte de Cozumel, de hecho, esta semana, el congreso del estado autorizó al ayuntamiento a disponer de 25 millones de pesos que se obtendrían de los impuestos por uso de zona federal que se cobren en los próximos años a los propietarios de predios que colindan con las playas de la isla.
Considerando que de acuerdo al plan, a la isla le tocarían sólo 200 mil metros cúbicos de arena que se pagarían con ese crédito fiscal por 25 millones de pesos, Cozumel estaría pagando 125 pesos por metro cúbico de su propia arena, mientras que Cancún, el lugar que sería más beneficiado con esa arena extraída de la isla, estaría pagando por sus 5 millones 200 mil metros cúbicos, 230 millones de pesos, lo que arroja un precio de apenas 44.23 pesos por metro cúbico, es decir, Cozumel pagaría por su propia arena 2.8 veces lo que Cancún, además de quedarse con todos los riesgos ecológicos que el dragado implica y que son el origen del movimiento de rechazo al proyecto porque una gran mayoría de los habitantes de la isla consideran que ese riesgo es inaceptable.
La campaña de firmas continuará toda la presente semana y estarán nuevamente en diversos lugares públicos como parques y supermercados para lograr la meta y enviar el escrito a las autoridades.
En el texto se aclara una vez más que la oposición no es al proyecto de recuperación de playas, sino al lugar elegido para obtener la arena y se pide que ésta se obtenga de las costas de los municipios interesados, donde existe suficiente de ese material. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)