Poco más de dos mil 500 turistas visitan diariamente las zona de corales denominada “El Farito”, lo que demuestra un claro deterioro para esa zona, sin que las autoridades lleven a cabo el proyecto de zonificación para evitar la sobre carga en esa zona, lo mismo sucede en los corales de la Isla de Contoy, manifestó José Alberto Garrido Pérez, socio de la cooperativa Isla Bonita.
Preciso que en esta temporada de vacaciones de verano, cuando es mayor afluencia de turistas en áreas de corales, algunos hacen caso omiso de las recomendaciones de no tocarlos, mismos que al paso del tiempo empiezan a tener un serio deterioro; además los prestadores de servicios no cumplen a cabalidad la obligación de que sus visitantes usen chalecos salvavidas que por cierto.
Recordó que aproximadamente hace dos años, los prestadores de servicios náuticos de toda la zona norte sostuvieron una reunión con las autoridades de la Semarnat y el polígono uno del Parque Marino Nacional y se acordó zonificar estas áreas que están en riesgo de perderse por la falta de planeación, dijo que de respetar los acuerdos, hablando del área de snorquel, que comprende la Zona del Farito-Carbonera sólo sería de uso exclusivo para permisionarios.
En tanto la zona de corales de la Carbonera-Sac bajo para los permisionarios de la zona hotelera de Cancún y de Puerto Juárez, sin embargo los acuerdos han quedado en el olvido, ya que sólo utilizan el área del Farito.
“En reuniones anteriores con la Semarnat, se dialogó sobre la zonificación de las áreas de snorquel: El Farito, la Cueva, Sac-bajo y la Carbonera y yo pienso que hasta el momento no se ha hecho nada y ya tiene mucho tiempo y además es demasiada la carga para lo que es el parque el Farito, el polígono número uno.” Por otra parte, comentó que este problema se está dando en las áreas de esnorquel que se ubican en Isla de Contoy.
Han transcurrido nueve meses del paso del huracán Wilma y las autoridades que presiden el parque de Isla Mujeres, Isla Contoy, incluyendo Puerto Morelos, no han hecho nada al respecto, el impacto de recuperación de los arrecifes no es nada alentador.
Sobre este punto dijo “otra de las zonas que están siendo afectadas son: la de Chintales y Manchones, que con anterioridad fueron afectados por los fenómenos meteorológicos Iván y Emily, mismos que no se han recuperado del todo, tardarán muchos años para su recuperación y sobrevivencia.
Hizo un llamado a las autoridades para aterrizar los proyectos que fueron presentados en su momento, tanto de zonificación como recuperación, a fin de disminuir la carga de turistas y preservación del medio ambiente marino, concluyó.
Polígonos de veda presentan daños irreversibles
La pesca furtiva y las actividades turísticas náutico recreativas afectan la salud de los arrecifes. Los daños irreversibles ocurren por el efecto de anclas, levantamiento de sedimento por los nadadores o exceso de velocidad de las embarcaciones.
El crecimiento poblacional y de la infraestructura turística en Cancún, repercuten sobre el ecosistema arrecifal por el aumento de contaminación de aguas, la constante reducción de manglar, los rellenos de material y los dragados han modificado el perímetro del área y el sistema de corrientes. Además, existe una demanda continua de nuevos permisos para realizar actividades náuticas e incrementar las operaciones ya establecidas, a pesar de que es evidente la sobrecarga turística que soportan algunas zonas arrecifales.
El Parque Marino Nacional Costa Occidental de Isla Mujeres, Punta Cancún y Punta Nizuc, con superficie total de 8 673 hectáreas, distribuidas en tres polígonos fue decretado el 19 de julio de 1996. El Instituto Nacional de Ecología administra, organiza y maneja el Parque, conjuntamente con la Secretaría de Marina. Ambas dependencias son las responsables de la aplicación del programa de manejo; en la vigilancia y control de embarcaciones participa la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
El programa de manejo, incluye los componentes de conservación de recursos naturales; restauración; investigación científica; uso público y participación social. Se rige por un reglamento administrativo aplicable a una zonificación.
La administración del parque cuenta con un Consejo de Planeación, que colaboró en la elaboración del programa de manejo, apoyándose en los antecedentes de los trabajos que condujeron al ordenamiento ecológico de la Laguna de Nichupté, pero éste no se ha reunido últimamente y tras el paso de los huracanes Emily y Wilma, no se han preocupado por reordenar las visitas de acuerdo a los sectores más afectados. (Fuente: El Quintanarroense)