Cierran negocios de Kelly en Isla Mujeres; despiden a "enganchadores"
Michael Kelly, detenido el pasado 22 de diciembre por el Buró Federal de Investigación (FBI), por presunta defraudación fiscal en Estados Unidos, en Jacksonville, Florida, procedió a cerrar el negocio del sistema de tiempo compartido en Isla Mujeres sin liquidar al personal que laboró durante varios años.
Se le acusa por estafar en 1999 y 2004 a cientos de inversionistas en aquel país con supuestos tiempos compartidos de sus hoteles mexicanas, por más de 400 millones de dólares.
Consultados algunos empleados afectados dijeron que en realidad será difícil reclamar los derechos por mucho temor de varios de ellos, algunos han preferido dedicarse a otros trabajos, especialmente los vendedores del sistema de tiempo compartido (llamados Opcs).
El pasado 29 de diciembre dejó de operar los tiempos compartidos con un conjunto de 60 villas, según se le había notificado a los empleados con anticipación.
El hotel Avalon Reef Club, de 137 habitaciones, reanudó operaciones hace cinco años cuando llegó en arregló con el Fondo Nacional de Turismo (Fonatur) en calidad de arrendamiento del inmueble, el cual está asentado en el islote llamado El Yunque, ubicado en el extremo norte de la isla.
Alrededor de 50 empleados fueron afectados directamente, muy pocos fueron reubicados, un directivo del centro de hospedaje no quiso emitir opinión alguna alegando que todo lo relacionado a la operación del inmueble depende la oficina general en Cancún.
Michael Eugene Kelly es conocido ampliamente en Quintana Roo y Belice por ser el principal inversionista que rescató el macroproyecto de Puerto Cancún y el propietario de la discoteca The City, la cadena de hoteles Avalon con ramificación en el vecino del sur.
Según datos recabados, en septiembre de 1998 adquirió en ruinas lo que es hoy es el Avalon Grand en Cancún, se remozó en marzo de 2001 con 126 habitaciones, bajo la categoría de cinco estrellas. En mayo de 1999 adquiere la operación del Avalon Bay de Puerto Juárez, de 40 bungalows, convirtiéndolo de tres a cuatro estrellas.
Al año siguiente adquirió las primeras embarcaciones del grupo: un catamarán de cien pies de eslora con capacidad para 120 personas, seis catamaranes de 44 pies de eslora para 40 personas cada uno y una gran nave de recreo de más de 130 pies de eslora que ofrece servicios en la Bahía de Isla Mujeres, según la revista Latitud 21.
En octubre del mismo año adquiere el Ambergris Caye, Belice, para incorporarlo a su oferta hospitalaria bajo el nombre de Avalon Reef Club Belice, de 40 unidades ecológicas.
También dueño de la ensambladora de autos Avanti, Kelly operaba un "esquema Ponzi" (método piramidal) para efectuar su estafa, según FBI. Este método es al parecer bien conocido, consistente en atraer dinero ofreciendo altas utilidades, y pagar los intereses de los más antiguos con los pagos más recientes.
El reporte de una estación de TV de South Bend, Indiana, agrega que Michael E. Kelly es también el propietario de Avanti, una fábrica de automóviles. Lo destacan porque la factoría se ubicaba precisamente en esa pequeña ciudad, de donde la sacó Kelly. Dicen que a fin de pagar la nómina de Avanti requería de 2.5 millones de dólares, que el FBI ha trazado hasta la estafa del tiempo compartido. De 2000 a 2004 las oficinas de Kelly se hallaban en South Bend, antes de mudarse a Cancún.
El FBI ha dicho que indagarán lo que ocurrió en South Bend, así como en Cancún. (Fuente: El Quintanarroense)
