La embarcación "Scarab" que permanecía a resguardo de la Capitanía de Puerto y bajo custodia de la Armada de México, fue liberada tras acreditar los dos cubanos radicados en Estados Unidos la legal propiedad de la lancha, en tanto que el agente de Migración otorgó permiso para que los dos extranjeros pudieran permanecer en el país por un plazo máximo de cinco días a partir del pasado miércoles; las autoridades portuarias también liberaron a las embarcaciones "Happy Hour" y "Mad Hatters", mismas que el pasado 26 de mayo quedaron sin gasolina y tuvieron que ser rescatadas por la Armada de México, mientras que una tercera de nombre "Bobbi C" terminó hundida a consecuencia de mal tiempo.
El capitán de puerto José Luis Ibarra Rojo recordó que Yuset Hernández Márquez y Oniel Torna Rosado, cubanos residentes en Estados Unidos, solicitaron el apoyo de la Armada de México tras quedarse sin gasolina mientras se encontraban a unas 82 millas náuticas de Isla Mujeres.
Habían zarpado de Cayo Marathon en Florida y su destino era Cancún, donde según las declaraciones que vertieron en el acta administrativa levantada en la Capitanía de Puerto, tenían pensado pasar unas vacaciones.
Cuando la Armada les solicitó la documentación de la "Scarab" así como la suya personal, ambos solamente presentaron sus credenciales de residentes en los Estados Unidos pero como no llevaban pasaporte, una vez en Isla Mujeres fueron puestos a disposición de Migración por la comandancia de la Quinta Región Naval y en este sentido, el titular del INN en la localidad, Raguel Rodríguez Pastrana, les proporcionó un plazo de cinco días para abandonar el país.
En tanto que Capitanía de Puerto liberó la embarcación en virtud de que los dos cubanos acreditaron la legal propiedad de la "Scarab" con la documentación correspondiente y al no haber ninguna irregularidad que perseguir por parte de las autoridades portuarias, se procedió a levantar el acta de liberación y de hecho los cubanos abandonaron Isla Mujeres desde la tarde-noche del pasado viernes.
Extraña "caravana"
También liberó la Capitanía de Puerto a las embarcaciones "Happy Hour" y "Mad Hatters", cuyos únicos dos tripulantes navegaban en extrañas circunstancias junto con la "Bobbi C", misma que se hundió a consecuencia del oleaje.
Ibarra Rojo recordó que la "Mad Hatters" remolcaba a las otras dos embarcaciones y sus dos tripulantes, Mickey Wayne Boswell de 44 años, originario de Estados Unidos y Sascha Henning Simmering, de 32 años y nacionalidad alemana, a quienes acompañaba un perro de raza Siberian Husky, se encontraban a bordo de la primera.
Al encontrarse al noreste de Contoy y rumbo a la ínsula, destino final donde el propietario de las embarcaciones, un cubano que actualmente vive en Isla Mujeres, de nombre Adrián Revueltas, esperaba el arribo de los navíos, se registró una tormenta y mientras los dos tripulantes hacían todo lo posible por controlar las embarcaciones, la "Bobbi C" fue rebasada por una enorme ola y terminó hundiéndose junto con todo lo que traía a bordo.
La "Happy Hour" se quedó sin gasolina y entonces se procedió a remolcarla con la única embarcación disponible, la "Mad Hatters", a la que irónicamente también se le agotó el combustible; entonces los dos tripulantes solicitaron vía radio banda marina el auxilio de la Armada de México, zarpando de inmediato la patrulla costera "Cochimie" PC-226 que se encargó de remolcar a las dos embarcaciones "sobrevivientes" hasta el muelle de concreto de la Séptima Zona Naval.
Inspección de la Función Pública
Por otra parte, personal de la Secretaría de la Función Pública acudió a las instalaciones de la Armada de México con la finalidad de certificar que efectivamente la embarcación de nombre "Marlin", involucrada en el tráfico de langosta, se encontraba a resguardo de la institución naval.
Al parecer la propietaria del "Marlin", Ligia Palma Burgos, se quejó en la Secretaría de la Función Pública de que las autoridades de la Sagarpa habían decomisado su embarcación de manera irregular e incluso levantó la correspondiente denuncia en el Ministerio Público de la localidad contra la dependencia federal, denuncia que por cierto no ha llegado a la Capitanía de Puerto, tal y como confirmó Ibarra Rojo, quien aseguró no tener conocimiento del trámite ministerial y mencionó que la propietaria de la embarcación debió tomarse la molestia de hacer llegar una copia a la autoridad portuaria. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)