ISLA MUJERES, MX.- La anunciada detonación de una "zona hotelera" en la parte continental del municipio de Isla Mujeres, sobre la franja de nueve kilómetros que comprende Punta Sam-Isla Blanca, preocupa a habitantes del área.
"Estamos muy preocupados porque se distorsione la cuestión ambiental como ha ocurrido en otros destinos como Cancún, no queremos ser ejemplo de lo que no se debe de hacer.
Construir 20 mil habitaciones en nueve kilómetros es excesivo, la zona no da para tanto. No estamos en contra del desarrollo, pero consideramos que debe ser sustentable en todos los aspectos".
Así lo subrayó Carlos Castells, presidente de Asociación de Colonos de Isla Blanca A.C., frente a los desarrollos hoteleros y condominales que se proyectan construir en la zona.
"No nos oponemos al desarrollo, es inevitable, sin embargo consideramos que los proyectos se pueden hacer de forma ordenada y de muy alto nivel con el mismo costo y sin causar impactos importantes al medio ambiente", dijo.
El representante de los vecinos de Isla Blanca indicó que al respecto platicaron tanto con gente de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), como con la anterior presidenta municipal, Manuela Godoy.
"Les hemos hecho ver la necesidad de tomar ejemplos positivos de lo que se ha hecho en otros lados. Islas del Mediterráneo como Chipre, Rodas, Creta, Miconos, lograron mantener el aspecto natural y se han vuelto destinos muy atractivos, con una alta calidad, la gente realmente los disfruta".
Indicó que actualmente tienen contacto con otras organizaciones junto con las cuales le han hecho saber su preocupación a la nueva presidenta municipal, Alicia Ricalde Magaña.
"Ella coincidió en que una porción de tierra virgen de las pocas que queda en el estado se debe de aprovechar muy bien, con mucha inteligencia para cuidarla de inversiones golondrinas que después sólo dejen problemas.
No se trata de una negativa al desarrollo, sino de que hasta el momento los desarrolladores no han mostrado claramente qué es lo que quieren hacer y cómo lo quieren hacer. No hemos visto claro eso. Nuestra intención es cuidar este lugar, no es el capricho de una organización, nosotros somos habitantes de Isla Blanca y queremos que esa porción del territorio de Isla Mujeres se conserve lo mejor posible".
Desarrollo sin planeación
Carlos Castells subrayó que el destino tiene que producir divisas, pero en forma sustentable, con mecanismos que lo hagan duradero y que no sea como reza un refrán: "Pan para hoy y hambre para mañana", ilustró.
La cuestión es cuidar el territorio, porque una vez construidos 25 o 30 mil habitaciones sin planeación, vamos a comenzar a enfrentar todo tipo de problemas, tanto la ciudadanía como la propia administración pública, advirtió.
Es sabido que un desarrollo sin planeación está condenado al fracaso y atrae todo tipo de problemas sociales, urbanos y económicos. Puede haber un crecimiento desproporcionado que la infraestructura no lo pueda soportar.
Nos interesa mucho prevenir y no lamentar. Buscamos evitar por todos los medios que se vuelva a repetir lo mismo que en Cancún: construir una barrera de cemento frente al mar y luego no saber qué hacer.
Es preocupante pensar en la contaminación de la laguna Chacmuchuc, la pérdida de playas y lamentar en cuatro o cinco años que toda esa infraestructura no se va a poder sustentar.
El presidente de la organización civil indicó que lo más importante es reconocer que el crecimiento experimentado hasta hoy debe ser reordenado en todos los sentidos. No podemos seguir creciendo sin resolver antes grandes rezagos.
"Tenemos enfrente el problema de dónde poner toda la basura que genera no sólo el municipio de Isla Mujeres, sino de Benito Juárez y Solidaridad, si pretendemos crecer se tiene que resolver esto primero.
Enfrentamos graves problemas de inseguridad, de tenencia de la tierra, rezago en servicios e infraestructura de drenaje y agua potable, entre otras muchas situaciones. Ya tenemos problemas de contaminación en la laguna Chacmuchuc con los lixiviados y si le sumamos que con el desarrollo que se pretende habrá diversas actividades acuáticas que también serán un riesgo ambiental.
Todos estos negocios los necesitamos, pero no se puede llevar a cabo de manera improvisada, no podemos seguir improvisando, eso es una de las grandes preocupaciones.
La solución es participar todos en conjunto para tener un desarrollo en armonía con la naturaleza. Nos preocupa que las autoridades se vendan, porque las personas se van y los problemas se quedan.
A todos nos conviene que cuando vengan los turistas siempre encuentren el contacto con la naturaleza, la gente, el pasado de la región a través de la arqueología.
Los funcionarios y los inversionistas deben de entender que no se pueden "malgastar las joyas de la abuela" y una vez que se terminan se acabó todo, es algo muy parecido a lo que le pasó a Cancún.
Dijo que platicaron con la presidenta municipal, antes durante y después de su campaña, quien estuvo de acuerdo con su postura "y esperamos que mantenga esta postura, que es para bien del municipio de Isla Mujeres, de Quintana Roo y México".
Es importante que la ciudadanía tome conciencia de que tenemos que cuidar nuestro territorio, si nosotros no lo cuidamos nadie lo va ha hacer. Los capitales que vienen de afuera llegan para hacer un negocio.
No decimos que los inversionistas no estén interiorizados en el tema ambiental, sin embargo ellos tienen que entregar número fríos, que difícilmente toman en cuenta otros aspectos.
Hace días estuvo en Quintana Roo el doctor Antonio Díaz de León, director general de Política Ambiental e Injerencia Regional de la Semarnat, quien a petición de la asociación dio instrucciones para que todos los proyectos contaran con la anuencia de la comunidad.
Baluarte de Isla Mujeres
Actualmente la parte continental de Isla Mujeres en la franja de Punta Sam a Isla Blanca es el nuevo foco de atención de inversionistas que ya han planteado ambiciosos desarrollos turísticos y condominales.
Al respecto, la presidenta municipal entrante, Alicia Ricalde Magaña, mencionó en su mensaje de toma de protesta que la ciudad de apoyo y la zona hotelera en la parte continental serán baluartes del desarrollo del municipio.
Pero también subrayó que su gobierno tomará con toda seriedad el tema ambiental, puesto que el patrimonio natural de Isla Mujeres es su principal riqueza y sin él no habrá progreso.
Al respecto, el presidente de la comisión de Desarrollo Urbano y Ecología, Gilberto Ávalos Galué, de extracción priísta, aseveró que estarán muy vigilantes de que el desarrollo no violente el medio ambiente.
"La reciente aprobación del Plan de Ordenamiento Ecológico Local (POEL) implica que se debe vigilar el desarrollo de proyectos turísticos y condominales tanto en la zona continental como en la isla. No podemos descuidar el medio ambiente de nuestro municipio frente a empresarios que con tal de abarcar más, destruyen la ecología del municipio, que es una de los productos que Isla Mujeres vende.
En estos momentos gracias a que ya se aprobó el POEL, se tendrá mayor control y nosotros cuidaremos de que los inversionistas cumplan este ordenamiento, estaremos atentos que nadie trate de destruir la ecología, advirtió.
Frente a esta posición actores de la sociedad civil han manifestado su temor de un colapso ambiental ante la gran cantidad de proyectos que ya existen para desarrollar a lo largo de una frágil línea entre el mar y los manglares. (Fuente: Novedades de Quintana Roo)