Enfrentará turbosinoducto anarquía urbana en Playa del Carmen
El proyecto de construcción de un turbosinoducto que a mediano plazo conectaría una terminal de almacenamiento que se planea edificar en Calica con otra en Puerto Morelos para abastecer al aeropuerto de Cancún a través de más de 67 kilómetros, enfrentará en Playa del Carmen uno de los más graves problemas que ha provocado el crecimiento de la mancha urbana: la invasión de decenas de viviendas del derecho de vía de las líneas de conducción de la Comisión Federal de Electricidad.
Y es que de acuerdo al resumen ejecutivo del proyecto presentado por la empresa promoverte Oiltanking México, en el que planea invertir hasta 71 millones de dólares, el ducto que podrá transportar hasta 8 mil 600 barriles diarios de turbosina hasta la terminal aérea de Cancún se construirá siguiendo la trayectoria de las líneas de alta tensión de la CFE que atraviesa la ciudad y aprovechando precisamente el derecho de vía que tienen.
Sin embargo, si el proyecto se llega a ejecutar, inevitablemente se topará con que el derecho de vía, en diversos tramos dentro de la mancha urbana, está ocupado o invadido por viviendas y edificios diversos, lo que representará un nuevo problema al ya existente y que mantiene a los propietarios de cerca de 200 lotes en 22 manzanas en la incertidumbre porque no pueden regularizar sus terrenos.
Estas personas, víctimas del crecimiento anárquico de la ciudad, la especulación de terrenos y la total falta de control de las autoridades, no tienen garantías sobre el terreno que ocupan, pero tampoco ninguna solución a la vista.
Las autoridades municipales de la anterior y de la actual administración han señalado que en las actuales condiciones es imposible regularizar las viviendas.
Y es que de acuerdo a las reglamentaciones federales, es obligatorio respetar el derecho de vía de por lo menos diez metros de lado y lado, es decir, el paso de las líneas de conducción debe ser de 20 metros de ancho.
Adicionalmente, la Comisión de Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett), impone otros diez metros de distancia al derecho de vía para poder regularizar los terrenos.
El paso de un ducto de turbosina, si el proyecto energético es autorizado, impone riesgos adicionales y complicará necesariamente este conflicto.
Complicado escenario
Como es de todo conocidos, las líneas de conducción de electricidad corren de manera paralela a la carretera federal de la subestación de Cancún a la subestación de Playa del Carmen, ubicada en la orilla de la franja ejidal.
Sin embargo, al llegar a la subestación, la línea de conducción se quiebra para adentrarse en terrenos ejidales, hacia el Poniente, afectando más de 22 manzanas habitadas para luego dirigirse hacia Valladolid, en el estado de Yucatán.
En un recorrido por la zona, se pudo constatar que decenas de terrenos habitados, casas, edificios de apartamentos, talleres mecánicos y aún grandes residencias se encuentran invadiendo el derecho de vía de las torres de la CFE.
Los cables de alta tensión, incluso, en algunos puntos pasan por arriba de las viviendas construidas virtualmente a lado de los postes que sostienen las líneas de conducción de electricidad.
Y por su fuera poco, la propia subestación de la Comisión Federal de Electricidad se encuentra totalmente rodeada por decenas de casas y talleres de automóviles que sólo están separadas por una barda de las plantas de energía eléctrica.
En caso de un fenómeno natural, como los huracanes, el peligro de que los cables o torres pudieran sufrir algún tipo de daño, cayendo sobre casas habitadas no es una visión lejana, por lo contrario, es una posibilidad real que preocupa a las mismas autoridades que por el momento prefieren tratar el problema con gran delicadeza porque no cuentan con una solución a la vista.
No obstante, aunque costosa, la reubicación de las personas afectadas podría ser la solución lógica, ya que construir una nueva línea de conducción que atraviese la franja ejidal en parte que no se encuentren habitadas supondría una inversión superior que podría tardar años en ser autorizada.
Colonos, en la incertidumbre
Ante esta anarquía, la Comisión de Regularización de la Tenencia de la Tierra (Corett) se ha negado en todo momento a regularizar los terrenos que se encuentran dentro del derecho de vía de la CFE.
En algunos casos, la Corett ha aceptado regularizar sólo la parte de los terrenos que se encuentran fuera del derecho de vía, aunque eso signifique partir legalmente en dos una vivienda.
En otros casos, la afectación es casi total, porque sin saber lo que estaban comprando, los colonos adquirieron terrenos que se encuentran casi en su totalidad sobre el derecho de vía.
En este escenario, el proyecto de construcción de un turbosinoducto lo único que traerá a la zona es mayor incertidumbre. (Noticaribe/Vicente Carrera)
