Presentan macroproyecto energético-petrolero para QR
Con una inversión de 71 millones de dólares en dos etapas, la empresa Oiltanking México S. de R. L. de C. V., ligada a la germana Oiltanking Internacional, planea construir en los municipios de Benito Juárez y Solidaridad en un lapso de cuatro años lo que será sin duda el proyecto de infraestructura energética-petrolera más importante de los últimos años para Quintana Roo que promete terminar con los problemas de abasto de combustible del estado, al edificar sendas terminales de almacenamiento en los puertos de Calica y Puerto Morelos.
Paralelamente, se construirá un turbosinoducto de hasta 67.6 kilómetros de longitud que abastecerá directamente al aeropuerto de Cancún que actualmente es atendido por autotanques, además de que el proyecto podrá crecer en el futuro para cubrir la demanda que genere el aeropuerto de la Riviera Maya, aún en planes.
El macroproyecto tiene capacidad para atender la demanda de 18 mil 640 barriles diarios que representan aproximadamente tres millones de litros de combustible y que es equivalente a 150 pipas de 20 mil litros cada una por día o 4 mil 500 pipas por mes.
La cantidad de combustible a transportar por carretera en autotanques será aproximadamente la mitad de la actual ya que el turbosinoducto alimentará directamente con turbosina a las instalaciones del aeropuerto internacional de Cancún
La Manifestación de Impacto Ambiental del proyecto fue ingresada con la clave 23QR2003X0005 al Procedimiento de Evaluación e Impacto Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) apenas el pasado 6 de mayo para su análisis y su eventual aprobación.
De acuerdo al resumen ejecutivo del proyecto (que puede consultarse en internet en la página de la delegación de la Semarnat), actualmente no existe en Quintana Roo la infraestructura adecuada para el abastecimiento de combustible, lo que representa un obstáculo para el desarrollo económico.
Con la construcción de las terminales de almacenamiento y las nuevas redes de distribución del combustible, se destaca, se reducirán significativamente los costos de transportación y se eficientará el abasto.
Y es que actualmente el combustible que abastece a Quintana Roo llega en barcazas al puerto de Progreso, Yucatán, donde se transporta por ductos hasta la terminal de almacenamiento de Pemex en Mérida, Yucatán para luego traerse en autotanques por carretera a los centros de consumo con grandes costos y riesgos.
Con este proyecto, los costos disminuirán significativamente al reducirse hasta diez veces las distancias a recorrer por los autotanques, además de que los riesgos serán menores al utilizar menos unidades gracias al turbosinoducto.
Con las terminales de abastecimiento, el aeropuerto de Cancún –que es el segundo en importancia en la República Mexicana y primero en charters internacionales, además de ser la plataforma del crecimiento comercial y turístico del estado— sería abastecido directamente mediante el turbosinoducto que en una primera etapa tendrá 29.7 kilómetros, desde la terminal marítima de Puerto Morelos, pero que llegará hasta los 67.6 kilómetros al realizar la interconexión con Calica, a través de un ducto de 37.9 kilómetros de longitud.
El desglose del proyecto
El resumen ejecutivo del proyecto energético-petrolero explica que la primera etapa se ejecutará en Puerto Morelos con una inversión de 43 millones 421 mil 737 dólares, la cual incluirá la construcción de la primera terminal de almacenamiento y el ducto que trasportará la turbosina directamente al aeropuerto de Cancún.
En una segunda etapa, con una inversión de 27 millones 577 mil dólares, se construirá la terminal de almacenamiento en el puerto de Calica y el turbosinoducto que se conectará con el de Puerto Morelos.
Una tercera etapa prevee la expansión futura para atender la demanda de gas LP y combustoleo, pero sus costos serán determinados una vez que se tenga en operación la terminal de Puerto Morelos.
La primera etapa del proyecto se construirá en dos años, y a partir de allí –se aclara— el crecimiento será paulatino, de acuerdo a los requerimientos de la región y al aumento de los consumos de combustibles, es decir, la decisión de construir las instalaciones de Calica dependerá, entre otro factores, de la construcción del nuevo aeropuerto en Playa del Carmen y el desarrollo turístico de la Rivera Maya.
El costo de operación de las instalaciones será de hasta dos millones 930 mil dólares por año y la vida útil es de por lo menos 30 años, aunque se considera improbable el abandono porque el plazo de operación puede extenderse varias veces más es periodo de tiempo.
Las instalaciones de almacenamiento en la terminal de Puerto Morelos se construirán en un parque industrial autorizado por el Estado y ocupará una superficie de 16.75 hectáreas que se recibirán desmontadas. La trayectoria de los ductos de recibo –del muelle al tanque de almacenamiento-- es de poco más de cuatro kilómetros.
En el caso de la terminal de Calica, las instalaciones de almacenaje se construirán en terrenos privados con uso de suelo industrial minero y ocupará una superficie de 7.92 hectáreas que se recibirán desmontadas. La trayectoria de los ductos de recibo tendrá una longitud de 2.256 kilómetros y no tendrá afectación ya que esta zona se considera impactada.
La distribución de turbosina se realizará desde Puerto Morelos hasta el aeropuerto, por medio de un ducto con una distancia de 29.7 Kilómetros y afectando únicamente 15.3 hectáreas ya que se aprovechará el derecho de vía existente de la CFE.
La distribución de turbosina desde la terminal de Calica hasta la Terminal de Puerto Morelos será con una interconexión entre ambas terminales de 37.9 Kilómetros afectando únicamente un área de casi 19 hectáreas ya que se aprovechará también el derecho de vía existente de la CFE.
La implementación del proyecto se realizará inicialmente con la construcción de instalaciones de recibo almacenamiento y distribución en Puerto Morelos con una duración aproximada de 24 meses. Posteriormente las instalaciones de Calica se construirán en otros 24 meses, las ampliaciones futuras para otros combustibles (combustoleo y gas LP) se efectuarán de acuerdo a los requerimientos del mercado.
Supuestamente, al utilizar el derecho de vía de la CFE, se evita que el tendido de los ductos quede dentro de zonas de reserva ecológica o arqueológica.
Los impactos
Durante la etapa de operación y mantenimiento de todas las instalaciones del proyecto, el estudio presentado determinó que se producirá un impacto socioeconómico muy positivo al beneficiar la economía y el comercio de la región por contar con un abasto, almacenamiento y distribución adecuado de combustibles.
De igual forma, se obtendrá una infraestructura portuaria e industrial necesaria para el desarrollo del estado que beneficiará la economía y los servicios.
Por otro lado se disminuirá el tráfico carretero de autotanques de combustible procedentes del estado de Yucatán, disminuyendo la distancia a aproximadamente la décima parte y el volumen de combustibles a transportar a la mitad ya que se contará con un sistema de turbosinoductos para abastecer directamente al aeropuerto internacional de Cancún, este beneficio representa una enorme reducción en el riesgo actual del transporte de combustibles.
Los impactos positivos determinados serán permanentes beneficiando a la región y su futuro desarrollo con una importancia relevante y destacable.
Sin embargo, se reconoció que los impactos ambientales negativos, determinados durante la etapa de operación y mantenimiento de las instalaciones del proyecto, fueron los posibles accidentes y los derrames que pudieran eventualmente ocurrir.
La principal afectación de un accidente sería sobre el factor ambiental correspondiente al paisaje, aunque señalan e contará con los medios adecuados para evitar, controlar y mitigar el accidente.
En el caso de un eventual derrame, las afectaciones serian mayores principalmente en el ambiente marino, en el agua subterránea, en el suelo, así como en la abundancia de flora y fauna, siendo conscientes de las afectaciones, deberán tomarse todas las precauciones, medidas y acciones necesarias para evitar derrames
Con las instalaciones de almacenamiento de combustibles, el paisaje se afectará al construir una barda perimetral y todas las instalaciones de la terminal consistentes en tanques, edificios, así como los caminos, accesos y otras áreas requeridas para el buen funcionamiento de las instalaciones, pero las estructuras se ubicarán en zonas impactadas previamente.
En las instalaciones de distribución del combustible, se precisó que se mitigarán los impactos de la apertura de brecha a lo largo de la gran parte de la trayectoria al tender los turbosinoductos paralelamente al derecho de vía de la CFE, así mismo se utilizarán los accesos existentes al derecho de vía de la CFE evitando de esta manera, el tener que abrir brechas adicionales que causarían un impacto adicional. (Noticaribe/Vicente Carrera)
