La sangre derramada de la pareja de turistas europeos asesinados a machetazos la víspera de pasado 9 de diciembre del 2005, en las cercanías de Tulum, ya hace mucho que se secó, pero las autoridades policiacas, al cumplirse un mes, aún siguen tratando de desenmarañar el acertijo que les supuso este sádico crimen que conmocionó a la sociedad solidaridense, pero que también causó alarma en la opinión pública de España e Italia, de donde provenían los jóvenes y donde aún se están preguntando qué tan seguro resulta viajar a la Riviera Maya si alguien puede ser muerto de esa forma sin que pase nada.
William Bastarrachea de León, director de la Policía Judicial del Estado en la Zona Norte, se muestra hermético al hablar sobre el tema, para no entorpecer las investigaciones, mientras que Emilio Ramírez Mex, coordinador de Ministerios Públicos en Solidaridad, sólo ha dicho que las pesquisas están “al 80 por ciento”, pero que no se puede adelantar nada para no fracasar en su intento de detener a los presuntos responsables.
Una fuente de la policía judicial explicó que el hecho de que las investigaciones “estén al 80 por ciento” significa que ya se tienen nombres de los presuntos responsables y hasta su ubicación, así como datos concretos del vehículo que alguna vez usaron los turistas y que alguien les había facilitado, pero por obvias razones los detalles no se pueden dar a conocer porque se podría alertar a los asesinos y echar al traste con un mes de trabajo.
Sin embargo, adelantó que la semana que viene, al cumplirse un mes del crimen, podría darse a conocer algún resultado concreto, ya que existe mucha presión sobre este caso por tratarse de dos turistas y en donde los respectivos consulados de sus países de origen han estado siguiendo muy de cerca las investigaciones.
“Este caso es importante para la imagen de seguridad que el gobierno del estado está promoviendo a nivel internacional y está claro que tiene que haber resultados concretos que deben traducirse en la captura de los asesinos”, confió.
Hasta el momento, el único sospechoso que se sabe es buscado por la policía en cinco estado es un tal Antonio Bunerl Vales, alias "Tony", quien era el que les rentaba una cabaña en el poblado de Francisco Uh May, ubicado a un costado del camino Tulum-Cobá, muy cerca de donde fueron encontrados los cuerpos de Marta Taulats Vallverdú, una española natural de Barcelona y de 26 años de edad, y de su novio, el italiano Matias Mezzetti, de la misma edad.
Desde el día del crimen, nadie lo ha vuelto a ver y es claro que tendría que dar explicaciones.
El horror
Fue un viernes, la mañana del 9 de diciembre, cuando los cuerpos de los europeos fueron encontrados semidesnudos y destrozados a machetazos a un costado de la carretera Tulum-Cobá. Las imágenes que se difundieron fueron de horror.
La joven, cuando llegó a la Riviera Maya buscando realizar sus sueños de trabajar en un hotel y obtener un certificado en buceo, nunca pudo imaginarse que sus días estaban contados y que acabaría así, cercenado todo su cuerpo por una saña impensable que le propinó 80 machetazos, según el reporte de la autopsia dado a conocer por la Procuraduría de Justicia del Estado.
A su novio, Matías Mezzetti sólo bastó con una certera tajada a la altura del cuello, el cual casi se le desprendió, para matarlo.
La autopsia también determinó que los jóvenes fueron torturados con quemaduras en algunas partes del cuerpo, además de que recibieron múltiples heridas inflingidas con machetes u otras armas punzocortantes.
Sin embargo, la mujer no fue violada, a pesar de que fue encontrada desnuda, al igual que su compañero en medio de la maleza. El móvil tampoco parecía ser el del robo, porque se encontraron sus pertenencias. Durante los siguientes días, habían más preguntas que respuestas.
Tuvieron que pasar cuatro días para que la Procuraduría decidiera finalmente identificarlos plenamente, ya cuando sus nacionalidades habían trascendido y las autoridades judiciales tenían encima a los cónsules de España e Italia exigiendo información sobre este caso.
También pasaron varios días para el cuerpo ensangrentado de los turistas cobrara humanidad, al conocer algo de su vida personal.
Historia personal
Enrique Figueredo, redactor de Sucesos del diario barcelonés La Vanguardia, habló en esos días turbulentos con los familiares de la joven y aportó pistas para investigar:
La joven asesinada no se encontraba estrictamente haciendo turismo. Tenía pensado pasar dos meses en México porque se dedicaba a cuestiones relacionadas con el mundo de la hostelería, concretamente de la restauración, y había viajado a esa zona para estudiar una posible oferta de trabajo. El chico italiano también se dedicaba a la restauración.
Marta Taulats Vallverdú vivía últimamente en Palma de Mallorca (Islas Baleares), pero era natural de la provincia de Barcelona
Era la más pequeña de cuatro hermanos, uno de los cuales acompañó a su padre, Josep Taulats Soler, en el viaje que realizaron a la zona de Tulum para la triste tarea de reconocer el cuerpo, de llevarse sus cenizas, pero también la de visitar la zona donde los cuerpos fueron encontrados y donde sin duda las preguntas lo laceraron como puntas de puñal.
Silvia Barroso, reportera del diario El Punt de Barcelona, en una comunicación vía correo electrónico con directivos de Novedades de Quintana Roo, transmitió algo del sentimiento de desazón que provocó el crimen entre los familias y amigos de la joven.
“La secretaria del señor Taulats ha asegurado que el suceso ha provocado una gran conmoción y horror en la empresa, que se siente muy triste por el señor Taulats y su familia”, relató.
Por ella se supo que el padre de la joven trabaja en la empresa de electrodomésticos Braum. Es directivo de la delegación de Cataluña, en Esplugues de Llobregat, una población a unos 10 kilómetros de Barcelona. Dejó todo para reencontrarse en mala hora con su hija.
¿Quién había sido capaz de este crimen tan espantoso?, se preguntaba a cada momento. A un mes, la policía quizá lo sepa, pero aún no ha podido detener a ningún responsable.
La seguridad, en entredicho
El caso sigue pendiente en la agenda de medios internacionales que le dieron seguimiento, sobre todo porque la noticia conmocionó a la opinión pública de esos países, España e Italia, que precisamente son los que más turistas aportan actualmente a la Riviera Maya.
¿Es seguro viajar a la Riviera Maya?, se preguntaron agentes de viaje. El gobernador Félix González Canto se apresuró a afirmar que el crimen, repudiable en todo sentido, era sólo un hecho aislado y que los turistas no están desprotegidos.
El procurador Bello Melchor Rodríguez Carrillo también alegó que algo así puede pasar en cualquier país del mundo “porque no es una cosa que haya pasado en una calle, o que se infiera una falta de seguridad o de vigilancia: esto no pasó en una calle pasó dentro de una casa habitación, entonces es obvio que la policía, ninguna policía puede estar adentro de una casa cuidando a ver que va a pasar en cada una de ellos”.
No obstante, muchos se preguntan que si un asesinato realizado con tanta saña como éste queda impune, no se podrá mantener el discurso de la seguridad por tanto tiempo. (Por Vicente Carrera)