El 25 de mayo, cuando se creó el Comité permanente de ferias y fiestas de Solidaridad, la promesa fue que se terminaría con el estigma de que las fiestas populares se convertían en “las cantinas más grandes” de la ciudad, según dijo en ese entonces Filiberto Martínez, secretario general del Ayuntamiento. En su turno, Arminda Villanueva y José Luis Argüelles, titulares de este comité, aseguraron que “impulsarían las tradiciones y se buscarían patrocinadores distintos de las empresas cerveceras”.
Pero en menos que buenas intenciones quedaron los compromisos del Comité permanente de ferias y fiestas, pues hasta el propio estacionamiento del Palacio Municipal, llegaron 20 carpas, 10 de conocida empresa cervecera y 10 más de una refresquera, las cuales expenderán alimentos y bebidas del 23 al 28 de julio. El regidor de espectáculos e integrante del Comité, Hermenegildo Aké Sarabia, mencionó: “No estoy enterado de lo que esté haciendo el Comité, no tengo injerencia; ellos (Arminda Villanueva y José Luis Argüelles) toman las decisiones”.
Sobre la ocupación del estacionamiento del Palacio Municipal para expender bebidas alcohólicas, mencionó: “De ninguna manera se ve bien, ese es el concepto del pueblo en general, no creo que a cualquiera que le pregunten piense distinto”. Agregó que nadie les avisó siquiera de que estaría ocupado el estacionamiento, “en la mañana que llegué, vi el estacionamiento ocupado y me pareció raro. En el transcurso de estos días tendríamos que hablar con los comisionados pero el golpe ya está dado”.
Arminda Villanueva comentó que cada uno de los pabellones expendedores de cerveza pagó al Ayuntamiento 10 mil pesos, mientras que los de refresco, tuvieron que desembolsar cinco mil pesos por los seis días en los que podrán vender bebidas a los parroquianos que asistan al Carnaval.
El Comité que en su anuncio fue presentado como un grupo en el que participarían diversos actores, entre éstos, cámaras empresariales, la Dirección de desarrollo urbano, la Dirección de cultura y el Regidor de espectáculos, prácticamente ha quedado en manos de dos personas. Hermenegildo Aké aseguró que “yo no tengo injerencia ejecutiva, de manera integral yo debería estar pero ni estoy ni me toman en cuenta”.