A las 21:30 horas, los inculpados por el homicidio de de los turistas Marta Taulats y Matías Mazzetio se acercaron a la rejilla de prácticas para escuchar la lectura del auto que el juez penal de Playa del Carmen, Abraham Loeza Ortiz, decidió otorgarles después de analizar las pruebas presentadas por el Ministerio Público. Poco antes de que se venciera el término constitucional de 72 horas, que expiraba a las 11:40 horas, Rubén Alfaro Morales y Carlos Januario Rosales Sastre, sentados y custodiados por dos elementos de seguridad pública, firmaron de enterados el auto que les decretó formal prisión por los delitos de homicidio calificado en agravio de ambos turistas, más el de violación en perjuicio de Marta Taulats, los dos delitos son graves, por lo que no alcanzan fianza.
Los hoy procesados dejaron transcurrir el término constitucional de 72 horas para presentar pruebas, y no pidieron la ampliación del término a otras 72 horas, para ampliar al doble ese período y poder ofrecer una defensa antes de que se les dictara el auto. Ahora, y ya como parte del proceso, Alfaro Morales y Rosales Sastre tendrán 15 días se para ofrecer pruebas, las cuales serán desahogadas en los siguientes 30 días.
Los procesados estarán asistidos legalmente por el defensor de oficio, pues ninguno de los dos ha recurrido a los servicios de un abogado particular. Los delitos por los que enfrentarán a la justicia son graves, por lo que no alcanzan fianza. De acuerdo al Código Penal del estado de Quintana Roo, los responsables de homicidio calificado podrán recibir una pena de entre 12 y 30 años de prisión.
Se entiende por homicidio calificado aquel en el que interviene alguno de los siguientes elementos: premeditación, alevosía, ventaja o traición. En el caso de los asesinos de los turistas extranjeros se dieron varias de las agravantes del homicidio, pues hubo premeditación en el momento en el que después de haber bajado a la española y al italiano sobre la carretera decidieron regresar por ellos. Hubo ventaja, porque quienes cometieron el ilícito no corrieron ningún riesgo de ser muertos o lesionados por sus víctimas.