Proponen transar permisos para construir gasoducto a cambio de una escuela
En sesión de Cabildo, el regidor de Comercio e Industria, José Carlos González Anguiano retomó un tema que por meses había estado olvidado: la autorización de la construcción del gasoducto Cancún-Tulum de 126 kilómetros de longitud y una inversión superior a los 19 millones de dólares. El gasoducto, que fue dos veces clausurado el año pasado por haber iniciado obras sin la autorización municipal, parece estar próximo a su aprobación. Z Gas cuenta ya con todos los permisos federales necesarios, y sólo le restaría el visto bueno del gobierno local.
González Anguiano propuso que antes de aprobar esta mega obra era necesario comprometer a la empresa al pago de una licencia comercial y derecho por recoja de basura, así como a la donación de una escuela, es decir, intentar que aporte mayores beneficios al municipio, pues de negársele la autorización podrían recurrir a un amparo, como en varios otros casos e iniciar trabajos, explicó.
Con el visto bueno del Cabildo, la Comisión de Industria y Comercio se ocupará de analizar las condiciones en las que se podría otorgar la autorización a la empresa Z Gas. El regidor perredista dio a conocer que la compañía interesada presentó ante los integrantes del Cabildo tanto su historial como el proyecto de construcción que se pretende ejecutar, y a la primera conclusión que llegó González Anguiano es que más que un simple permiso de construcción, deben realizar un pago de licencia de funcionamiento y el relativo también a la recoja de basura que se aplica a las actividades comerciales que se ejecutan en locales o en la vía pública.
Sin ofrecer fundamentos legales sobre los cuales podría apoyarse la exigencia del pago de una licencia de funcionamiento, que ascendería a unos cuantos miles de pesos al año si se aplica considerando el gasoducto como cualquier otro negocio, el regidor argumentó: “los vehículos que circulan de Z Gas, (refiriéndose a las pipas) pagan un impuesto de tenencia, es los mismo”, e insistió en que por tratarse de un negocio tendría que pagar una licencia.
Añadió que la creación de una escuela es también una propuesta, explicó que se presentaron como una empresa con alto sentido social, por lo que apelando a ese sentido social y “dadas las facilidades que se les pueden dar en su funcionamiento, es conveniente que se les pida participación en obra civil”. Consideró que es una situación que se debía ver a largo plazo, “si no le damos el permiso, sacan un amparo y obligan a la municipalidad”.
Sobre este mismo tema, el presidente municipal, Carlos Joaquín González, comentó que “la comisión está trabajando, revisando toda la parte de seguridad; Protección Civil tiene un lista de varias actividades que por seguridad se necesitan a nivel internacional, y en la medida de ese cumplimiento y de acuerdo a los permisos que ellos ya tienen, se podrá otorgar ese permiso”. El edil destacó que la tendencia mundial es transportar a través de ductos este combustible, pues a la par de que su precio disminuye, la seguridad aumenta, aseveró.
Negro pasado
Z Gas cuenta ya con los permisos federales necesarios para la construcción del gasoducto, como el estudio de riesgo y manifestación de impacto ambiental otorgado por la Secretaría de medio ambiente y recursos naturales (Semarnat), sin embargo, en una primera instancia, en el 2003 éste le fue negado por somero y deficiente, ya que no señalaba ni preveía las afectaciones al entorno, además de que tampoco valoraba los riesgos de contaminación, explosión o fallo humano.
Además de la primera negativa de la Semarnat para autorizar el gasoducto a Zeta Gas, esta empresa ha recibido sanciones de parte de la dependencia por la falta de permisos de construcción de dos plantas de almacenamiento y distribución en Cancún y Playa del Carmen, aunque posteriormente fue obligada a regularizar esos proyectos. Igualmente, el 14 de julio del 2005, la Dirección de Desarrollo Urbano clausuró los trabajos que, sin autorización, realizaba esta empresa y de los cuales se tuvo conocimiento luego de que afectara la tubería de la CAPA.
Una segunda clausura de obras se dio el 19 de septiembre en Cancún, donde también iniciaron trabajos sin el permiso del Ayuntamiento, y el 20 de septiembre sucedió lo mismo en Playa del Carmen.
Inversión y construcción de la obra
El gasoducto tendrá una inversión superior a los 19 millones de dólares y una longitud de más de 126 kilómetros, y partirá de la planta de almacenamiento de Cancún, atravesando la carretera federal para seguir hacia el sur, paralelo a la autopista hasta Tulum; está proyectado que el tendido se ejecute a través del derecho de vía del lado costero dependiente de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, por lo que esta dependencia tuvo que otorgar el permiso correspondiente, el cual fue conseguido por Z Gas apenas este año.
De polietileno y con un diámetro de ocho pulgadas, la tubería se enterrará a 1.20 y tendrá un acostillamiento de arena de 10 centímetros; descansará por lo menos a 30 centímetros de distancia de cualquier otro tipo de instalación y se ubicará a una distancia aproximada de entre tres y cinco metros paralelo al derecho de vía del lado costero.
Según proyecciones, la instalación del ducto podría avanzar a un ritmo de 100 a 125 metros de línea por jornada laboral de ocho horas, lo que significa que un tramo de 10 kilómetros sería construido en alrededor de 80 días. Por cada tramo de 10 kilómetros se colocarán dos válvulas de seccionamiento en cada uno de los extremos. (Noticaribe)
