Sacan provecho de la ayuda de “Wilma”
En la página oficial del municipio de Solidaridad, Quintana Roo, la Unidad de enlace de acceso a la información publicó la lista de los beneficiarios de los fardos de lámina entregados luego del paso del huracán “Wilma”, en dicho informe están los nombres y las direcciones, aunque incompletas, de los que obtuvieron la ayuda. Hubo quien se quedó hasta con 77 fardos, más de 19 mil pesos en especie si se considera que cada fardo cuesta alrededor de 250 pesos; lo que representa un desfalco para el erario público.
A la lluvia y el viento del huracán “Wilma” siguieron las denuncias de colonos por la mala distribución de la ayuda que el gobierno municipal empezó a proporcionar, y aunque la dirección de Desarrollo Social afirmó que los fardos de láminas se entregarían “casa por casa”, su logística no sólo no se aplicó, sino llegó al extremo de la desorganización y la mala administración. En el informe publicado por la Unidad de vinculación, en el capítulo IX “Los destinatarios y el uso de toda entrega de recursos públicos” están los nombres de cada uno de los beneficiarios y el número de despensas y fardos de lámina que les fueron entregados.
En Playa del Carmen, el “premio al abuso” lo tiene Armanda Sánchez, de la colonia Luis Donaldo Colosio, quien recibió nada más que 77 fardos. Fue esta colonia la que absorbió la mayoría de los 29996 fardos de lámina, pues se quedó con más de tres mil, y también fueron los avecindados en esta zona los que mayores abusos cometieron y sus lideresas las que protagonizaron acaloradas discusiones y se acusaron mutuamente de acaparar la ayuda.
El listado vaciado por la unidad de transparencia se obtuvo a partir de las papeletas que tuvieron que llenar los beneficiados, en donde consignaban nombre y domicilio; en algunos casos, como el de Marcial Domínguez, que llenó 52 papeletas por igual número de fardos de lámina no anotó nada más que la colonia donde vive y la palabra ‘gasolinería’ para ubicar su domicilio.
En la colonia Centro, donde se entregaron algo más de 200 fardos, también se reportan varios casos de vecinos que se aprovecharon ventajosamente de los apoyos, Alfonso Ek, recibió 50 fardos, Venancio García obtuvo 48 y Andrés Recoba 46. Los más moderados en sus peticiones, los que menos recibieron, y quizá los que con más prioridad requerían la ayuda, fueron los habitantes de la zona maya y la zona de transición, en donde los que más lograron se hicieron de 10 fardos. En Puerto Aventuras, también los apoyos llegaron moderadamente a quienes los necesitaban, únicamente Sandi Alfonsis Díaz acaparó 40 fardos de lámina.
Mientras esto ocurría en Playa del Carmen, después de varias semanas de pasado el huracán “Wilma”, algunos habitantes de Cobá sur y San Juan tuvieron que volver a colocar las láminas que el huracán desprendió de sus techos para cubrirlos. La explicación a tan desproporcionada e inequitativa ayuda es que no existió ninguna supervisión, y menos aún fueron entregadas “casa por casa” como en su momento lo afirmó el director de desarrollo social, Virgilio Gómez. Lo anterior representa un desfalco para el erario público, ya que el precio en el mercado es de 250 pesos por fardo de lámina.
