Las oleadas migratorias procedentes de Tabasco y Chiapas, consecuencia del crecimiento turístico de la Riviera Maya, colocaron al municipio de Solidaridad a un nivel excepcional a nivel del continente, cuando menos, por el explosivo crecimiento de su listado nominal que aumentó en un 144 por ciento a partir de la elección federal de 2000, cuando estuvo en juego la presidencia de la república.
Guillermo Aranda Romero, Vocal del Registro Federal de Electores (RFE), precisó que tan sólo de 2003 a esta elección en Solidaridad el listado aumentó en un 47 por ciento, contrastando con el resto de los municipios que han experimentado un crecimiento que oscila entre lo tenue y lo significativo.
Según el funcionario federal, el municipio de Othón P. Blanco reportó de 2000 a 2006 un crecimiento del 20 por ciento en su listado nominal; sólo compite con Felipe Carrillo Puerto, que aumentó en ese período en un 20.93 por ciento.
De cerca les sigue José María Morelos, que reportó un crecimiento del 21.09 por ciento, mientras Lázaro Cárdenas creció en un 26.39 por ciento.
Del otro lado de la moneda se encuentran los municipios de Isla Mujeres (44.20 por ciento), Cozumel (47.20) y Benito Juárez, que aumentó en un 54.83 por ciento.
A nivel estatal )precisó el funcionario-, el listado nominal de Quintana Roo aumentó un 46.61 por ciento, de 2000 a 2006.
Pero Solidaridad cabecera de un distrito que debuta en esta elección- es un caso excepcional, sorprendente y a la vez preocupante, ya que gran parte de su crecimiento electoral se debe a las frecuentes oleadas migratorias de trabajadores procedentes de Chiapas y Tabasco, en su mayor parte.
En números, en la elección de 2000 había en Solidaridad 28 mil 947 ciudadanos en condiciones de emitir su sufragio, mientras en 2003 había 47 mil 864. Y en la actual elección el municipio cuenta con 70 mil 659 electores potenciales.
Explicó, al referirse al comportamiento de los inmigrantes: “Algunos simplemente efectúan su cambio de domicilio, o tan sólo solicitan una nueva inscripción al padrón”, explicó Aranda Romero.
Dijo que en el transcurso de la próxima semana estarán en condiciones de precisar los segmentos de potenciales votantes originarios de otras entidades, lo que dará una idea de la conformación poblacional de un estado que ha sido desde su origen tierra de migrantes.
Según el maestro Carlos Macías Richard, “Quintana Roo encabeza en la actualidad el registro nacional relativo al Saldo Neto Migratorio (SNM), que en términos demográficos resulta de la diferencia entre la inmigración (los arribos poblacionales) con la emigración (el flujo hacia el exterior por diferentes motivos). El SNM creció en 8.1%. En otras palabras, en ningún otro estado ha llegado a residir un porcentaje tan alto de gente como en Quintana Roo (11.3%), teniendo en cambio una merma (emigración) realmente menor: 3.2”.
Añadió: “Los recientes datos amagan la tradicional hegemonía de los yucatecos como primera mayoría de no nativos de Quintana Roo. Por primera vez (2000-2005), la emergente urbanización de Solida-ridad ha atraído a más tabasqueños que yucatecos, o veracruzanos o chiapanecos, tres de las entidades proveedoras mayoritarias de fuerza de trabajo en Quintana Roo”.
Según el ex catedrático de la Universidad de Quintana Roo, “con este indicador que mide la población de 5 años de edad en adelante, podemos afirmar que en Benito Juárez tan sólo existen 2 mil yucatecos más que tabasqueños (entre quienes arribaron entre 2000 y 2005), y aún más: que éstos rebasan a los peninsulares en Solidaridad por los mismos 2 mil y tantos habitantes”.
Continuó: “De hecho, la nueva primera mayoría no nativa de Solidaridad (los tabasqueños) casi comparte el primer sitio con los chiapanecos, inscritos señaladamente en el sector de la construcción. Y si bien la década de 1990-2000 había reportado una fuerte inmigración de veracruzanos en Quintana Roo, su ritmo de crecimiento en el más reciente lustro ha cedido su lugar a la mano de obra no especializada de Tabasco y sobre todo de Chiapas (construcción)”.
Según el maestro en ciencias, “en el caso de la fuerza de trabajo oriunda de Yucatán, tradicionalmente mayoritaria, ésta ha podido compartir su residencia inicial en el oriente yucateco, con vocación productiva ex agrícola, con las áreas conurbadas de las ciudades costeras emergentes de Quintana Roo”.
Explicó: “Se trata de una presencia un tanto pendular, para decirlo en los términos del sociólogo Othón Baños. La integración, cultura, identidad y familia de los yucatecos en Quintana Roo (todo aquello que encierra el concepto de “capital social”) ha podido representar un valladar ante el “meeting pot” de identidades y cultura que ha forjado la nueva urbanización quintanarroense. Un valladar cultural del que no han dispuesto veracruzanos, tabasqueños, chiapanecos y defeños”.
Destacó que “lo novedoso es que la inicial fuerza de trabajo de yucatecos (ligada a la construcción) ha podido inscribirse cada vez con mayor acento en actividades terciarias mejor remuneradas y con perspectiva estable. Pareciera que ellos han tomado una decisión de permanencia de largo plazo, distinta a la que con mayor frecuencia toma la gente del sur y del oriente yucateco para probar suerte en los Estados Unidos”.
Y concluyó: “De cualquier forma, si desde hace años se insistió en que, históricamente, la creación e impulso de Cancún había funcionado como el más eficaz remedio regional para la severa crisis henequenera (el desempleo peninsular de las décadas 1960-1970), ahora bien podemos afirmar que la decisión de emigrar al país del norte ha contribuido a paliar la desocupación rural en Yucatán y las sucesivos experimentos no consolidados (como el cultivo de aloe y las maquiladoras)”.
EL DEBUT DE UN DISTRITO
Al asumir la gubernatura, Mario Villanueva Madrid estaba decidido a crear al octavo municipio, arrebatando a Cozumel su porción continental, con excepción de los polígonos de Xel-Ha y la superficie que había mantenido bajo explotación Calizas Industrializadas del Carmen (Calica).
En honor al presidente Carlos Salinas, Mario Villanueva bautizó con el nombre de Solidaridad al octavo municipio.
Pero esa nueva demarcación predominantemente priista ha sido el nuevo punto de referencia a nivel nacional e internacional, sea por la permanente oferta de empleo sobre todo en la industria de la construcción- y por su envidiable atractivo turístico.
Después de la creación de Solidaridad, se desató una ligera inquietud en algunas zonas del estado, donde se impulsaba desordenadamente la creación de nuevos municipios, sobre todo en Bacalar y Nicolás Bravo.
De hecho, esa inquietud subsiste en Tulum.
Además, el crecimiento poblacional de Solidaridad entregó a Quintana Roo un tercer distrito electoral que estará en juego en esta contienda electoral. Y los electores de Solidaridad tendrán un mayor peso en estos comicios. (Fuente: El Quintanarroense)