
Al menos 21 reporteros de seis medios de comunicación locales se manifestaron este sábado, durante la inauguración del nuevo complejo educativo de La Salle, en Playa del Carmen, contra lo que calificaron "una política de confrontación" asumida desde su llegada a la Dirección de Comunicación Social, hace dos semanas, por Haidé Serrano.
La nueva funcionaria, quien es periodista de formación, sustituyó en el cargo a Mario Hernández Güereca, quien permaneció en el cargo poco más de un año.
A pesar que durante su presentación formal, por el presidente municipal, Carlos Joaquín González, la nueva directora manifestó su interés por procurar prevalezca una estrecha relación entre esa dependencia –encargada de proveer toda la información gestada en Palacio Municipal- y los reporteros y los medios de comunicación que representan, así como de garantizar el respeto a la labor periodística de los comunicadores, hasta el día de hoy esto no se ha cumplido.
Como muestra de ese incumplimiento, varios compañeros del gremio periodístico, desde hace dos semanas se quejaron de haber sido víctimas de distintas afrentas por parte del personal de Comunicación Social, que han pasado del demérito de su trabajo a las agresiones personales expresadas a través de comentarios con doble intención en los que prevalecen los adjetivos negativos.
En contraparte, connotados columnistas de la comunidad, haciendo ejercicio de su libertad de expresión y de libre pensamiento, han cuestionado la capacidad de la nueva funcionaria para poder entablar una política donde se privilegie el respeto al trabajo de los comunicadores.
Como muestra de ello, el pasado miércoles 10 de mayo, en la sala de prensa, se “extraviaron” las planas de uno de los periódicos donde ese día aparecieron dos columnas periodísticas en las que se cuestionaba su labor al frente de la coordinación de Comunicación Social. Las planas, también desaparecieron de los periódicos de un conocido café frecuentado por la clase política, así como los reporteros, ubicado frente a Palacio Municipal.
Un día después, el jueves 11 de mayo, por la mañana, en la pizarra de avisos de Comunicación Social, apareció un panfleto firmado con el seudónimo de “Cassandra Delfina” titulado "La Criba", en el cual de manera satírica se aludía a las preferencias sexuales, preparación académica y rasgos de la personalidad de los reporteros, además de que se cuestionaba su capacidad como comunicadores, poniendo en tela de juicio que en verdad fuera periodismo a eso que le “llaman talento de comunicador o periodismo”
Ante lo que consideraron los reporteros “la gota que derramó el vaso” luego de una serie de agresiones, decidieron organizarse para manifestar su descontento por el atropello a sus derechos más elementales y a su dignidad. Con pancartas, durante más de dos horas, la veintena de comunicadores se mantuvieron bajo sol en las afueras de la recién inaugurada escuela lasallista donde expresaron su indignación y descontento por la política de confrontación de la que estaba siendo objeto.
Aunque al principio fueron ignorados por el edil de Solidaridad, quien a pesar de que vio la singular manifestación evitó acercárseles, la histórica manifestación despertó el interés de líderes intelectuales, políticos, religiosos y empresariales ahí presentes. En ese momento eran las 12:30 del mediodía.
Mientras se celebraba el acto inaugural del centro académico, llegaron al sitio dos patrullas de Seguridad Pública. Al cuestionársele a los efectivos que venían a bordo de las unidades si habían sido llamados para intimidar a los comunicadores, éstos dijeron que sólo lo hacían por rutina y descartaron cualquier acto de represión; sin embargo, se pudo escuchar que a través de sus radios estaban dando cuenta a sus superiores de lo que se estaba desarrollando.
Dos horas después, a las 2:30 de la tarde, cuando la mayoría de los asistentes al evento ya había abandonado el sitio, salió el presidente municipal, que aún desconcertado por la manifestación, se acercó a donde se encontraban de pie los reporteros para saludarlos, a unos 200 metros de distancia de las aulas del inmueble. Con el rostro serio, saludó a cada uno de ellos. El encuentro duró apenas unos minutos, suficientes para expresar que no entendía el por qué de la manifestación en su contra si todo el tiempo, por parte de su gobierno, ha habido apertura. Los reporteros le contestaron: “no es contra usted, sr. presidente.”
El edil, que al parecer no estaba del todo enterado de las afrentas contra la libertad de expresión de la que habían sido objeto los reporteros, se comprometió a recibir a los manifestantes a partir del próximo lunes para escuchar sus inconformidades. Con la misma actitud de desconcierto, abordó su camioneta y abandonó el lugar.
Los reporteros que se manifestaron pertecenen a los diarios Novedades de Quintana Roo, El Quintanarroense, TV Azteca, Canal 10, La Verdad de Quintana Roo, Diario de Yucatán, De Peso y Diario de Quintana Roo.
Después de la protesta, Noticaribe localizó vía telefónica a Haidé Serrano para que diera su opinión sobre esta inédita manifestación de reporteros, pero la funcionaria se reservó el derecho de emitir cualquier declaración. "Mi comentario es que no hay comentario", dijo. (Noticaribe)