Con una inversión de casi cinco millones de dólares, Telmex se apresta a realizar una de las obras más importantes de los últimos años para reforzar las comunicaciones en Quintana Roo y que garantizará que, aun en casos de huracán, no se pierda la comunicación con la isla de Cozumel.Con una inversión de casi 4.5 millones de dólares, Teléfonos de México (Telmex) se apresta a realizar una de las obras más importantes de los últimos años para reforzar las comunicaciones en Quintana Roo y que garantizará que, aun en casos de huracán, no se pierda la comunicación con la isla de Cozumel.
Se trata de la instalación de un nuevo sistema de telecomunicaciones por cable submarino de fibra óptica desde Playa del Carmen a Cozumel que prácticamente ofrece un potencial ilimitado para soportar el crecimiento de la demanda de comunicaciones, aún con los adelantos tecnológicos, durante las próximas décadas y que beneficiará particularmente a los habitantes de la isla de Las Golondrinas.
De acuerdo con el proyecto, cuya Manifestación de Impacto Ambiental fue ingresada apenas el pasado 4 de septiembre con la clave 23QR2006V0046 ante la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental de la Semarnat para su aprobación, el cable submarino partirá de la franja comprendida entre la zona conocida como Playa Mamitas, a la altura de la Calle 28, en Playa del Carmen, a la playa conocida con el nombre de Playa Barracuda o Playa Echeverría, localizada en la Avenida Rafael Melgar, a la altura del Fraccionamiento Bello Caribe, a 700 metros del hotel Meliá de la carretera costera norte, en la Isla de Cozumel.
La parte marina del proyecto no contiene ningún dispositivo de transmisión de datos, simplemente es la “autopista” por la que se harán fluir los datos de los equipos de transmisión.
Esta sección marina está constituida básicamente por el cable de fibra óptica, las protecciones asociadas al mismo cable y eventualmente, según las circunstancias de lecho marino, la fijación al sustrato rocoso.
Ya en tierra, el cable es dirigido hacia una central telefónica ya existente en ambos puntos de la conexión, en la cuál están los equipos activos de transmisión de datos.
Actualmente, la Isla de Cozumel cuenta con un sistema de radio que por sus características es altamente susceptible de ser afectado por fenómenos naturales, principalmente meteorológicos, como es el caso de los huracanes, pero el avance tecnológico permite la implementación de sistemas que incrementen la seguridad de las instalaciones, con bajos costos ambientales y paisajísticos, como lo es el cable submarino de fibra óptica el cual, además de representar un medio confiable de comunicación, es menos susceptible a sufrir daños por eventos naturales y tiene una capacidad sustancialmente mayor a la tecnología actual, que son las microondas.
Chiquito, pero potente
Según los detalles del proyecto, el cable de fibra óptica será de sólo cinco centímetros de diámetro, pero con capacidad de 12 pares de fibra óptica (24 hilos).
En un principio, sólo se utilizará un par de fibra óptica, lo cual es suficiente para mantener 30 mil 240 llamadas telefónicas simultáneamente, lo que habla por sí mismo del potencial casi ilimitado de esta red porque aún quedarán disponibles once pares de fibra óptica para explotar en el futuro.
El cable submarino dará soporte no sólo a las llamadas telefónicas sino a la red de internet de alta velocidad, y su potencial de crecimiento le permitirá absorber el incremento de la demanda aun con los mayores adelantos tecnológico en cuando a la transmisión de datos.
Pero lo más importante de este proyecto es que, a diferencia de lo ocurrido el año pasado, cuando el huracán “Wilma” prácticamente dejó incomunicada a la isla, aún en circunstancias climatológicas muy adversas, Cozumel podrá seguir conectada a la parte continental del territorio, de manera que todos los servicios de emergencia puedan estar disponibles, incrementando sustancialmente la seguridad de la población de la isla.
Según el proyecto, el costo total de la instalación del cable submarino ascenderá a cuatro millones 481 mil 763 dólares.
El estudio ambiental asegura que el proyecto alterará de manera poco significativa a las estructuras y ecosistemas presentes en el área de influencia del cable submarino y las alteraciones a la flora, fauna y sedimentos se irán minimizado en el corto plazo.
En las zonas de playa se verán alteradas en periodos cortos de tiempo (48 horas por sitio), por las actividades de instalación del cable.
Si la Semarnat autoriza el proyecto, Telmex especificó que los trabajos de preparación, construcción y operación del cable submarino tendrán una duración de ocho meses, lo cual significa el cable podría estar en funcionamiento para el último cuatrimestre del 2007.
Como el proyecto acaba de ser ingresado al proceso de evaluación, la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental tiene como fecha límite para emitir una resolución el próximo 28 de noviembre del 2006. (Vicente Carrera/Noticaribe)
Cable Submarino: El cable seleccionado para este sistema de comunicación es el URC2, el cual contiene 12 pares de fibras ópticas. Las fibras son acomodadas dentro de un sistema de protecciones que forman una coraza protectora contra presiones y agresiones externas que le dan fuerza de tensión. Esta coraza se aloja dentro de un tubo de cobre herméticamente sellado con una capa de polietileno, a esta estructura se le denomina con las siglas LW. La principal función del cable es proteger la fibra óptica a lo largo de la vida útil del sistema, incluyendo las operaciones de tendido, enterrado y recuperación. Una segunda función es que los elementos metálicos internos sean usados para monitorear el estado del sistema de transmisión y localizar las roturas del cable, además, los materiales utilizados para su construcción están pensados para no tener algún impacto nocivo al medio, de hecho, se trata de materiales que se pueden integrar de forma casi natural al entorno.
Cable terrestre: Al igual que el cable marino, el cable terrestre contiene 12 pares de fibra óptica (24 hilos de fibra), el diámetro del cable es de 12.2mm y un peso por kilómetro de 147kg. El cable está formado de un núcleo de fuerza que es de un material de fibra de vidrio reforzado con material plástico, un tubo de 2.5mm de material termoplástico que contiene hasta 12 hilos de fibra lleno con un componente acuoso y todos los elementos (tubos y rellenos) son tejidos alrededor del núcleo central junto con dos alambres de cobre. Como Barrera Para la humedad un lado es cubierto por una cinta de aluminio de forma longitudinal.
Este es un diagrama esquemático del buque de instalación de Alcatel, el cual ha sido diseñado y construido para ser uno de los buques de instalación de cable submarino
con mayor integración tecnológica del mundo, una de estas embarcaciones será usada para la instalación del cable. El buque fue construido para Alcatel en 1982 en el astillero Dannebrog Shipyard en Dinamarca, su nombre es el Peter Faber, y es el quinto buque de instalación de cable Danes. Peter Faber es una embarcación de 2,854 toneladas con una construcción central cubierta de madera y dos tanques para cable con una capacidad de 1,050 toneladas. La maquinaria hidroeléctrica a bordo cuenta con dos máquinas de cable por separado, cada una con una potencia de arrastre de 25 toneladas. El Peter Faber fue diseñado para llevar a cabo las operaciones de tendido de cable, manejo de arados y sumergibles así como la reparación de cables ya existentes.
En el 2002 el buque fue mejorado en su estructura además de que continuamente el buque es actualizado con lo más reciente en instalación de cables submarinos, actualmente está equipado con ROV (robot de operaciones submarinas) con facilidades de manejo de cable y herramientas con presión de chorro para el enterrado del cable desde 1.5 metros.
En la zona de aguas someras, el tendido del cable se hace desde una embarcación de bajo calado que lleva el cable desde el buque instalador hacia tierra con el uso de boyas que mantendrán flotando al cable 1 metro por debajo de la superficie del
agua. Después de que el cable es asegurado en el pozo de amarre, las boyas son removidas por buzos de forma progresiva para posicionar al cable en el fondo, en los primeros 200 m de este proceso de liberar al cable de las boyas; el cable, además, será protegido por un ducto articulado tanto en Playa Barracuda como en Playa Mamitas, para después colocarlo en su ruta exacta que será evitando rocas, corales, pastos, etc. con el objeto de evitar daño al ambiente o al propio cable. Enseguida se hace el proceso de protección/enterrado del cable, en condiciones de sedimentos suaves, el cable será enterrado usando una herramienta de presión de chorro. Los buzos usarán herramientas de presión de chorro, con un compresor de baja presión, con mangueras e inyectores para excavar dentro de la arena una zanja pequeña dentro de la cual depositarán el cable que caerá por su propio peso al ser liberado de las boyas. En los primeros 200 metros de distancia, de la línea de agua, y en el caso de que el cable toque con roca antes del metro de profundidad, se utilizarán grapas para fijarlo al fondo siempre y cuando la roca presente condiciones adecuadas para la instalación de las grapas, es decir, que el lecho rocoso presente una superficie lo suficientemente plana y regular para garantizar la estabilidad de la fijación. A partir del cantil, en el fondo marino profundo, ya no es posible el trabajo con buzos y el cable es tendido por el buque de instalación directamente en el fondo marino sin ser enterrado.