Mientras el Ayuntamiento de Solidaridad siguen revisando la conveniencia de abrir o no una calle en Akumal, punta de lanza de un viejo litigio entre el hotel Oasis y un grupo de condóminos de Akumal Caribe, vecinos de ese fraccionamiento señalaron que la postura de la autoridad es poco clara y no se está apegando a derecho.
Agustín Cruz y Celis, uno de los condóminos afectados y quien recientemente interpuso una denuncia ante el alcalde por el nuevo bloqueo que realizó la cadena española Oasis a la calle del Fraccionamiento donde se encuentra ubicado el antiguo Hotel Club Oasis Akumal, que fue remodelado y se llama actualmente “Grand Oasis Riviera Maya”, dijo que el Ayuntamiento sigue “dudando” de la existencia de la calle, pese a que la propia autoridad tiene en su poder documentos que demuestran las irregularidades en que ha incurrido el hotel Oasis para mantener ocupada esa vía pública.
Con relación a las recientes declaraciones realizadas por el alcalde de Solidaridad, Carlos Joaquín González, respecto a que el Ayuntamiento no ha procedido por temor a la “posible afectación turística”, dijo que lo realmente preocupante son las continuas violaciones de estos hoteleros a las leyes municipales, estatales y federales, con lo que, en su opinión, se afecta el desarrollo turístico de la localidad.
Entrevistado en su departamento en Akumal, explicó que la calle que se encuentra bloqueada tiene unos 5.5 kilómetros de longitud y es la más larga de Solidaridad, por lo que se presta para desarrollar lo que a José González Zapata, anterior Coordinador de la Riviera Maya y tío del alcalde, se le propuso con el nombre de “la Quinta Avenida de Akumal”, y que todavía está a tiempo de desarrollarse en esta calle de propiedad pública, con tramos con locales comerciales y de servicios ubicados entre los cuatro hoteles “todo incluido” que se encuentran en esa zona.
Esta iniciativa, consideró, podría generar al municipio una derrama económica equivalente al gasto de más de diez mil turistas que son los que en promedio se encuentran hospedados en la zona.
Comentó que las autoridades le han asegurado que este caso en particular se resolverá con total apego a las Leyes, lo que significa que la industria hotelera no se encuentra por encima de las leyes, ni menos cuando se trata de preservar una calle de esta magnitud, por lo que expresar que si no se ha abierto es por miedo a una afectación turística es una contradicción.
Señaló que la apertura de la calle es un asunto de interés público, que le toca defender al alcalde, independientemente del interés de los vecinos del fraccionamiento de que se libere esa calle y se regrese a como se encontraba originalmente y como aparece en los Registros Públicos y planos catastrales.
Recordó que los magistrados de los Tribunales Colegiados ya se pronunciaron en las sentencias de cinco Amparos, por lo que después de 9 años de que los hoteleros de Oasis mantienen invadida esta vía pública “ya no es momento de hacer más consideraciones al grupo hotelero, a quienes diversas administraciones municipales y estatales les dieron la mano y ellos se tomaron el pie, o lo que es peor, la calle”.
No todos ganarán pero se aplicará la ley
Sobre la revisión de escrituras que existen en torno a este conflicto propuesta por el alcalde, Agustín Cruz y Celis comentó que esta ya se llevó a cabo desde hace dos meses, tanto por la Coordinación de Administración Urbana y Ecología, como por la Dirección de Catastro del Ayuntamiento y que en las escrituras de los 268 lotes con los que originalmente contaba ese fraccionamiento Akumal Caribe, se aprecia que todos ellos colindan con la vialidad.
Respecto a la solución “gana – gana” que propone el alcalde, mencionó que no es realista esperar que todos queden contentos, porque se trata de un conflicto donde se ha visto afectado el interés de la sociedad y el orden público, por unos hoteleros que han violado las leyes durante más de nueve años.
“Si el alcalde se apega a las leyes, no hay manera de que los hoteleros de Oasis queden contentos”, asentó.
Sin embargo, comentó que la cadena hotelera Oasis fue vendida recientemente al también grupo hotelero español Globalia, por lo que quizá se pueda tener un buen inicio con ese nuevo grupo, esperando que a éste sí le parezca apegarse a las Leyes mexicanas.
Escrituras confirman existencia de la calle
Sobre la revisión de escrituras que existen en torno a este conflicto propuesta por el alcalde, Agustín Cruz y Celis comentó que esta ya se llevó a cabo desde hace dos meses, tanto por la Coordinación de Administración Urbana y Ecología, como por la Dirección de Catastro del Ayuntamiento y que en las escrituras de los 268 lotes con los que originalmente contaba ese fraccionamiento Akumal Caribe, se aprecia que todos ellos colindan con la vialidad.
Reiteró que el hotel con cuyo nuevo Lobby bloqueó la calle, está ubicado desde 1986 en los Lotes 1 al 15 del Fraccionamiento Akumal Caribe, en la Etapa A, y no en el predio que les vendió el Fidecaribe a Oasis en 1997, el cual se encuentra del otro lado de la calle, por lo que éste último no tiene nada que ver.
Solo como dato, agregó que la confusión de la venta de Fidecaribe resulta de la manipulación de la escritura original con la que Oasis compró a ese Fideicomiso el predio de 12.5 hectáreas al costado poniente de la calle de la polémica, opuesto a los condominios “en la que dolosamente se alteraron las colindancias mediante un oficio espurio (falso)”.
Sin embargo, advirtió que como no se alteraron las medidas físicas de ese predio, la Dirección de Catastro del Estado no tuvo problema en realizar un levantamiento físico de ese predio y desde junio de 1999 revirtieron las colindancias a como se encontraban originalmente y estas se encuentran correctamente inscritas por el Registro Público del Estado, en la Escritura vigente de ese predio, que no es la original, “y que es la que los hoteleros pretenden seguir usando para tomarle el pelo al Ayuntamiento”.
No obstante, insistió en que las diversas Direcciones municipales “ya están enteradas de ese truco y ya cuentan con la escritura vigente con las colindancias correctas”.
Por esa razón comentó que le parece fuera de lugar y de tiempo, que el IPAE se pronuncie sobre este caso, en primer lugar porque el hotel con el que Oasis bloqueó la calle se encuentra dentro del Fraccionamiento, que no tiene nada que ver con el Fidecaribe ni con el IPAE y porque ni éste puede revertir los Planos Catastrales, ni los asientos del Registro Público, ni las escrituras de los vecinos, ni finalmente los expedientes de los seis amparos que interpuso Oasis contra el gobernador y el presidente municipal en Solidaridad desde 1999, donde fueron a parar todos estos documentos, los cuales muestran claramente la existencia y ubicación de la calle.
Dijo que al cabo de varios años Oasis perdió esos amparos, cuyas sentencias siguen pendientes de ejecutarse, e insistió en que el Ayuntamiento es responsable de recuperar esa vía pública para la comunidad.
Agustín Cruz dijo no entender porque en el Ayuntamiento “quieren darle vueltas al tema de que si es o no vía pública, por todos los documentos mencionados y porque el carácter de esa calle fue publicado en el Periódico Oficial del Estado del 20 de enero de 1975, que tiene fuerza de Ley y no se puede cambiar”.
Más bien dijo que le preocupa que los seis meses que han transcurrido desde que el Ayuntamiento se dio por enterado que Oasis había construido un nuevo Lobby sobre la Calle, estén siendo aprovechados “en lo oscurito” por los hoteleros, ayudados por alguna dependencia estatal o municipal, para “venderles” la calle, lo que, según él, requiere de la aprobación mayoritaria del Congreso del Estado, o alguna otra manipulación similar, además de que éstas no podrían tener efectos retroactivos respecto a las resoluciones de los amparos, que vienen de hace varios años.
El gobierno del estado ya intervino
Por otra parte, comentó que la oportunidad para que el Gobierno del Estado hubiera intervenido, era precisamente cuando Oasis inició varios Juicios de amparo contra el Gobernador y contra el presidente municipal, siendo que el Gobernador negó participación alguna en esos amparos.
Sin embargo, resaltó que la Dirección de Catastro del Estado sí participó realizando el levantamiento topográfico del predio vendido a Oasis por Fidecaribe, y proporcionado al Ayuntamiento de Solidaridad el dictamen y los planos que fueron ingresados a los expedientes de seis los amparos, con los que se ganaron las sentencias en contra de Oasis.
También se dijo satisfecho de que el alcalde Carlos Joaquín González diga que no existe algún tipo de presión política que esté empujando una decisión en cualquier sentido.
De esta forma, “el alcalde está libre de ejecutar su compromiso de apegarse a derecho”, lo que quiere decir apegarse a las sentencias y oficios motivo de los amparos que perdió a Oasis y a las leyes Municipales, Estatales y Federales que norman las calles.
Cruz y Celis dijo que el trasfondo del interés del Oasis por desaparecer la calle es para poder dotar a su hotel, que se encuentra del otro lado de esa vía, de la playa que no tiene y con la que sí cuentan los condominios, algunos de los cuales han sido comprados o despojados por la cadena española, departamentos que están siendo usados como hoteles, a pesar de que su uso de uso de suelo autorizado es habitacional.
Despojos al estilo Succar Kuri
Comentó que “es una pena” que los despojos de condominios por parte de empresarios y hoteleros se haya vuelto un deporte en el estado, que ahora además es famoso y está en boca de todos desde aquella famosa conversación de Kamel Nacif con Succar Kuri, donde la mayor parte de la llamada telefónica grabada y difundida por la prensa nacional, trata sobre el despojo que éste último le está realizando a “los viejitos” del Condominio Solymar en el kilómetro 14.5 de la Zona Hotelera de Cancún.
Dijo que en Solidaridad “no nos quedamos atrás” y Oasis está despojando utilizando el mismo método a “los viejitos” del Condominio Aventuras Akumal, siendo la diferencia que para esto último necesitan forzosamente quedarse con una calle pública y consentir el cambio de uso del suelo del condominio de habitacional a hotelero, lo que sería violatorio de las garantías constitucionales de los propietarios del Condominio, que también son inversionistas mayormente extranjeros, que ya está gestionando nuevamente la intervención de sus consulados. (Noticaribe)
