Desalojan el hotel Blue Parrot
El conflicto entre condóminos y el administrador del Hotel Blue Parrot que estallara hace más de un mes no ha concluido.
El día de ayer entre 20 y 25 personas fueron violentamente desalojadas, la mayoría de ellos extranjeros, por agentes de la policía judicial del estado.
Sin embargo, el director de averiguaciones previas de la Riviera Maya, Emilio Ramírez Mex, señaló que no hubo tal violencia en el desalojo y que únicamente se les invitó a los condóminos a retirarse de manera pacífica.
Luego que el pasado 4 de noviembre explotara un conflicto entre los propietarios la Unión de Condominios del Blue Parrot y el administrador de Blue Parrot Resorts, Tom Doody, en donde los primeros denunciaron que este no les ha dado cuentas del dinero que se ha recaudado por las rentas de los departamentos por lo que rescindieron el contrato, mientras que el administrador levantó una demanda por despojo provocando que este edificio que alberga alrededor de 40 departamentos fuera cerrado.
El día de ayer, aproximadamente a las 10 de la mañana, Silvio Pisté, ministerio público, Guadalupe Moro Sánchez, perito, y el comandante Fredy Castro Piña procedieron al desalojo de este lugar ante la denuncia que Tom Doody interpuso.
Sin embargo, esta se dio de manera violenta en donde a algunos de los propietarios como Roy Larssen, fueron esposados.
En el lugar de los hechos, Nicoletta Novielli, otra de las propietarias y que tiene más de 7 años de residir en el lugar, comentó que mientras ellos descansaban y tomaban el sol, fueron sacados de manera violenta por más de 20 elementos los cuales en ningún momento se identificaron,
Señaló que llegaron a golpear las puertas de los departamentos y, ante esto, muchos salieron aterrorizados, además de que a algunos les dio u ataque de pánico.
Roy Larssen, quien en las muñecas tenía las huellas evidentes de la violencia con que fue desalojado, mencionó que al momento de sacarlos no les permitieron ni siquiera cerrar las puertas de sus departamentos, en los cuales hay objetos personales, algo de dinero y cámaras entre otras cosas.
Así mismo, Susan Carpenter, indicó que al ser desalojada no le permitieron ni sacar su insulina pese a los problemas de salud por los que atraviesa.
Fue más tarde cuando unas personas que vigilaban el lugar le entregaron sus medicamentos, pero sin dejar pasar a nadie.
Por su parte, Emilio Ramírez Mex explicó a los medios que la razón de este desalojo se debió a que existe una demanda de por medio, por la que no se puede tomar posesión aún cuando sean los legítimos propietarios.
Señaló que hay un contrato por 10 años que la Unión de Condominios dio por terminado de manera unilateral.
Añadió que esto generó la denuncia de Tom Doody, por despojo, y hasta que se aclare nadie puede ingresar a este edificio.
Al cuestionarlo sobre la violencia que los condóminos denunciaron por parte de la policía judicial, negó que haya sido de esta manera pues, dijo, se les invitó a retirarse de manera voluntaria.
Reconocido que en este tipo de diligencias se puede llegar al uso de la fuerza si las personas se niegan a salir, pero insistió en que esto no se dio así.
Finalmente, declaró que los condóminos pueden presentar una denuncia para que se haga una investigación a fin de esclarecer si en verdad hubo violencia en este desalojo.
Roy Larssen, recordó que el administrador Tom Doody no ha justificado el dinero que ha recabado desde el mes de enero del presente año y que fue el motivo por el cual decidieron romper el contrato. (Noticaribe)
