En el II Foro de Turismo, realizado ayer en Playa del Carmen, especialistas en el tema alertaron los riesgos que podría enfrentar la Riviera Maya de continuar el crecimiento desmedido y sin planeación de este lugar.
Diana Ponce Nava, especialista egresada de la Universidad de Oxford, señaló en su exposición que el crecimiento acelerado de la Riviera Maya ha generado efectos negativos, como la especulación inmobiliaria y la falta de infraestructura adecuada.
Consideró que el desarrollo turístico demanda mayor coordinación a nivel federal y estatal, pero también más autonomía municipal que permitan a los ayuntamientos tomar decisiones más congruentes con el desarrollo.
Ponce Nava dijo que la falta de un trabajo conjunto ha generado situaciones como la sobre explotación de la zona marítimo terrestre y la falta de supervisión de esta franja. México cuenta con más de 11 mil kilómetros de costas, y se calcula que existen130 mil ocupaciones de la zofemat, de las cuales 30 mil están registradas pero sólo nueve mil se encuentran legalmente concesionadas, detalló la especialista, quien agregó que mientras que el aprovechamiento de la zona federal marítimo terrestre debería aportar 1,500 millones de dólares al erario público, se recaudan menos de 150 millones de pesos al año.
La también asesora del municipio de Solidaridad para asuntos ambientales, puso de relieve las contradicciones que enfrenta el desarrollo; recordó que son los criterios economicistas y de corto plazo los que han prevalecido, y mientras Quintana Roo es visto como un destino de éxito, también es considerado como un estado en el que se viola sistemáticamente la ley ambiental.
Diana Ponce advirtió que si se continúa, como hasta ahora, con los patrones de desarrollo urbano anárquico, éstos pueden llevar a la región al colapso. También subrayó la necesidad de mantener los espacios públicos, como las playas, pues “en todo el mundo la privatización ha dado lugar a guetos, y éstos a su vez generan inseguridad y violencia.
A pesar de este panorama, Ponce Nava, aseveró que “somos hombres de fe”, por lo que confiaba en que el rumbo de los destinos turísticos encontrara nuevos cauces.
El turismo, una lucha por subsistir
En su intervención, el senador Pedro Joaquín Coldwell, dio un panorama de lo que el turismo significa no sólo para las economías nacionales sino para las personas; recordó que es esta actividad una de las más dinámicas, en la que la competencia se vuelve cada vez más agresiva y los viajantes más exigentes.
Los destinos se sustituyen entre sí, “lo que hoy es, mañana puede ya no serlo”, la lucha es por la subsistencia, enfatizó.
Joaquín Coldwell hizo un breve recorrido en la evolución del turismo desde diferentes aspectos: el transporte, las nuevas tecnologías de comunicación y los servicios, que van marcando y definiendo las pautas de comportamiento de los viajantes.
El ex gobernador de Quintana Roo recalcó que los paseantes no deciden a dónde viajar sólo por factores como los servicios y los paisajes, sino por valores como la seguridad, el respeto al medio ambiente e inclusive las libertades ciudadanas. Ejemplificó que Polonia está ya desplazando México de entre los diez primeros lugares más visitados tras el cambio en su régimen político y económico.
Puntualizó que existe un rechazo por los lugares de extrema pobreza y con importantes rezagos en infraestructura, también por aquéllos que deterioran el medio ambiente y por los que presentan factores de molestia para los turistas, como los tortuosos trámites migratorios o inclusive los vendedores ambulantes.
Octavio Martínez Vargas, otro de los panelistas, y presidente de la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados, destacó que desde el 2000 al 2006 el presupuesto de la Secretaría de Turismo ha disminuido, y contrario al discurso, no ha sido una prioridad nacional.
En su breve exposición, el legislador recordó que mietras en el 2000 se destinaron 200 mil millones de pesos a la Sector, para 2006 esta cifra apenas alcanzó los 1200 millones de pesos. “Hoy se ha dado un viraje, se logró que el presupuesto no fuera disminuido”, dijo Martínez Vargas.
De los 1,750 millones de pesos propuestos por el Ejecutivo, el Congreso aprobó 1822 millones de pesos. Enfatizó que en poco tiempo se cuentan logros importantes, como la determinación de asignar mayores recursos al Consejo de Promoción Turística de México, que por primera vez recibirá el 70% sobre el Derecho de No Inmigrante, propuesta que fue impulsada por los diputados quintanarroenses, reconoció. (Noticaribe)