Anuncian acuerdo para superar la controversia en torno a esa zona, dándole protección temporal, y poder sacar adelante del PDDU de Tulum.Finalmente, luego de más de dos años de polémica y negociaciones, las autoridades municipales, estatales y federales, así como ecologistas y propietarios alcanzaron un acuerdo para destrabar el Programa Director de Desarrollo Urbano de Tulum, estableciendo una cláusula que protege el Parque Nacional Tulum en tanto ningún juez defina la controversia jurídica que existe en torno al decreto de conservación.
El acuerdo, por el momento, establece que la superficie que comprende el Parque Nacional Tulum, “por su naturaleza jurídica de carácter fgederal y su vocación como zona de preservación ambiental, queda destinada como Parque Natural”.
Sin embargo, la norma especial de zonificación del Programa Director de Desarrollo Urbano de Tulum que establece el uso de las poco más de 664 hectáreas, entrará en vigor inmediatamente después de que surta efecto la resolución que emita la autoridad administrativa o jurisdiccional federal competente, que afecte la validez total o parcial del decreto por el cual se creó el Parque Nacional Tulum.
Esto quiere decir que, ante una posible demanda de cualquiera de los 120 propietarios que alegan tener derecho sobre la superficie del Parque, si un juez determina reconocer los títulos de propiedad, se podría permitir cierto grado de desarrollo, pero si falla de forma contraria, a favor de lo reclamado por las autoridades federales, el área entera quedaría exclusivamente como de conservación.
Una resolución en este sentido se aplicará, según sea el caso, en las áreas y predios correspondientes al polígono establecido como Parque Nacional Tulum, dadas las circunstancias jurídicas que prevalecen en las áreas y predios contenidos en el referido polígono.
El anuncio de los acuerdos alcanzados se dio en una conferencia de prensa realizada en la sala de Cabildo del Ayuntamiento de Solidaridad, presidida por el alcalde Carlos Joaquín González, y con la participación del delegado de la Semarnat, Carlos Rafael Muñoz Berzunza; la directora del Centro INAH-Quintana Roo, Adriana Velásquez Morlet; y el el titular de Seduma en el estado, Javier Díaz Carvajal.
Además, estuvieron presentes el representante de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, Alfredo Arellano; y el reprepresentante del Centro Mexicano de Derecho Ambiental, Patricio Martín.
Por parte de los propietarios estuvo presente el empresario Jorge Portilla Manica, quien dijo que analizarían con mucho cuidado el alcance jurídico de dicha cláusula, aunque de entrada se mostró confiado porque dijo que están seguros de tener los títulos de propiedad y la forma de demostrar sus derechos contra la existencia del decreto del Parque Nacional Tulum.
Aunque la Conanp dijo no estar enterada de ningún litigio iniciado por los propietarios actualmente, Portilla Manica aseguró que hay por lo menos 20 juicios iniciados, a los cuales podrían sumarse otros cien más, ya que cada uno de los propietarios de la zona podría recurrir a una demanda para reclamar lo suyo.
No obstante, señaló que aún no deciden si cada uno de los propietarios procederá por su cuenta para hacer valer sus derechos, o si forman un frente común para lograr mayor fuerza legal al momento de reclamar el derecho de desarrollar sus propiedades.
Las autoridades federales presentes y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, se mostraron satisfechas por el acuerdo y dijeron que aunque los propietarios llegaran a ganar un juicio, esto no les da la facultad de construir lo que quieran en la zona, porque entonces entrarían en vigor las condicionantes establecidas en el decreto del Programa Director de Desarrollo Urbano de Tulum que establece fuertes condicionantes para construir en la zona.
Patricio Martin, sin embargo, dijo que esta posibilidad era remota y confió en que con este acuerdo y una adecuada defensa jurídica, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas pueda mantener sin ningún nuevo desarrollo dentro del Polígono del Parque Nacional Tulum.
La directora del Centro INAH-Quintana Roo, Adriana Velásquez Morlet, por su parte, dijo que aún si los propietarios llegasen a ganar algún juicio, no podrían construir sin los permisos de cada una de las instancias, ya que en su caso, existe un convenio en el que el Ayuntamiento de Solidaridad no puede autorizar una licencia de construcción si previamente el INAH no da una carta de factibilidad, en la que se garantizaría que en el predio a desarrollar no existe ningún tipo de vestigio arqueológico.
El alcalde Carlos Joaquín González señaló que con el proceso de consulta se dio participación en la planeación del desarrollo a la comunidad local, elemento central de su gobierno, que es patente en todo momento, incluso en el diseño y ejecución de los programas e instrumentos de planeación y ordenamiento territorial de Solidaridad, entre los que destaca el PDU de Tulum.
Indicó que se requirió de mucha calma, de mucha apertura y disposición para buscar y lograr lo mejor de todos los puntos de vista que se exponían de manera tan encontrada al inicio del proceso, pero el resultado, subrayó, está hoy a la vista: “el PDU de Tulum constituirá para todos los participantes, y en particular para el gobierno municipal de Solidaridad, una magnífica oportunidad de demostrar que es posible impulsar el tránsito hacia la sustentabilidad del desarrollo en nuestro municipio, nuestro estado y nuestro país, mediante la conciliación de perspectivas e intereses de los involucrados”.
En la reunión se reconoció que el crecimiento acelerado de Tulum, en un lapso tan breve de tiempo, ha provocado la especulación inmobiliaria sobre los terrenos de costa y ejidales, el tráfico de una cantidad de automóviles en dimensión muy superior a la capacidad de carga de sus vialidades, así como la demanda de ampliar y actualizar el equipamiento y sistemas de infraestructura que hoy le resultan ya inadecuadas e insuficientes.
Todo lo anterior, ha producido afectación a los ecosistemas y al medio ambiente, que como todos sabemos, tiene sus componentes biológico, social y económico, inexorablemente interconectados.
Por otra parte, se expuso que dentro del Parque Nacional, existen diferentes niveles de afectación de selva y manglar; en un primer momento, por el establecimiento de un hato ganadero en los años 50 y, posteriormente, debido a que no se consumó la expropiación de tierras que ordenaba el decreto que creó el Parque Nacional.
Hoy existen diversos particulares con títulos de propiedad y 14 establecimientos hoteleros (con 954 cuartos), uno de los cuales, el hotel conocido antes como el “Sunscape” y ahora como el “Dreams”, además de competir visualmente con la pirámide de Tulum, eliminó el lado derecho del manglar sobre el que fue construido.
Esta situación generó una serie de conflictos de intereses entre los diferentes sectores sociales, y entre los diferentes órdenes e instancias de gobierno, por la condición de incertidumbre jurídica que existe hasta la fecha.
Sin embargo, también se destacó que con al destrabar el conflicto que impedía lanzar el decreto del Programa Director de Desarrollo de Tulum, se destinan mil 956.69 hectáreas a usos rústicos de transición urbano-rural, en donde se fomenta y reivindican los tradicionales solares mayas, asignando finalmente 4,924.70 hectáreas a usos urbanos, que incluyen equipamientos, zonas de servicios, comercios y vialidades y un total de 7 mil 918.51 hectáreas a áreas de protección ambiental y arqueológica.
Dentro de la propuesta de zonificación, se marcan los accesos a la población a las playas a fin de garantizar certidumbre de paso a población en general y se establecen recomendaciones de fisonomía urbana, apegados a la arquitectura vernácula, acorde al concepto cultural y natural que dan identidad a Tulum.
Asimismo, a través del PDU, se busca impulsar el crecimiento sustentable, armónico y equilibrado de Tulum, un desarrollo capaz de generar beneficios ambientales, económicos, sociales y culturales, garantizando su distribución equitativa entre todos los habitantes y la permanencia de sus fuentes de generación para el uso y disfrute de las futuras generaciones.
Tras el acuerdo, el alcalde de Solidaridad dijo que en breve se turnaría el Programa Director de Desarrollo Urbano de Tulum al Cabildo para su eventual aprobación. (Noticaribe)