Mantienen a raya a ambulantes
Aún cuando las autoridades municipales han efectuado diversas medidas para impedir el crecimiento del ambulantaje, el sector empresarial persiste en mencionar que éste continúa como un problema social que no se pueden quitar.
Aunque el Comité de Vía Pública, integrado por representantes del gobierno local, y de los organismos empresariales como CANACO y CANIRAC de esta ciudad, sólo han autorizado en el presente año un solo permiso para estar en las calles, el nuevo presidente de la CANACO, Usama Mohamed Rashad, comentó que en cada reunión de este comité llegan más de 25 personas a solicitar un permiso para poder comerciar en la calle.
Según datos otorgados por la Dirección de Desarrollo Económico, a través de la Unidad de Vinculación para la Transparencia y Acceso a la Información Pública del Municipio de Solidaridad, UVTAIP, antes de que llegara la presente administración en la localidad había 653 ambulantes “que se fueron regularizando recolectando sus expedientes y realizando el alta en el sistema SIIF”.
El mismo documento revela que desde julio del 2005 y hasta diciembre del 2006 se otorgaron 125 permisos a través del mismo comité de vía pública.
Mohamed Rashad mencionó que lo que se ha intentado es, en conjunto, legalizar lo que no se puede quitar y, a partir de este punto, cuidar la imagen y evitar permisos.
Al cuestionarlo sobre las afectaciones que el ambulantaje produce al comercio establecido, desconoció una cifra y se limitó a decir que “sí hay afectaciones a los socios y cámaras”.
“Todos afectan en la Quinta y la Décima, incluso los chiapanecos, aunque están lejos, afectan”, agregó al referirse a las personas que deambulan por la zona de playas a la altura de la Colonia Colosio en donde no hay mucho comercio establecido.
El dirigente empresarial observó que el comercio informal se ha podido establecer en espacios que guardan edificios públicos o clínicas como la del IMSS que se encuentra en la calle 4 y avenida 30 y en donde se encuentran más de 5 puestos de comida que se han tenido que regularizar por lo complicado que resulta quitarlos.
Para evitar que se siga desarrollando este comercio, la creación del Comité Dictaminador y de Regularización ha rechazado la mayoría de las solicitudes porque no cumplen con los requisitos y porque tratan de engañar al mismo comité.
Esto, explicó el líder de la CANACO, porque los interesados argumentan la dependencia económica de varios familiares, que al final de cuentas están incorporados a algún empleo o generan dinero a la casa.
“Son varios los que tratan de engañar al comité con este pretexto, pero cuando se verifica si en verdad tienen tal dependencia de familiares, se descubre lo contrario”.
Cada quince días el comité se reúne y a estas sesiones llegan entre 20 y 25 solicitudes, lo que se ha vuelto una preocupación ante el riesgo de que salgan a las calles a vender sin contar con los permisos, reconoció Usama.
Este riesgo, persiste pues, a pesar de que se han tomado medidas y programas para no fomentar el ambulantaje, como el programa “Metete en tú casa”, que permite a los interesados tener un negocio dentro de sus casas, mientras no sean giros restringidos como la venta de alcohol; la necesidad de la gente por salir a la calle y buscar un mayor mercado ha sido una de las constantes. (Fuente: El Periódico)
