Aunque no es un tema en la agenda durante la visita que Peter MacKay, el ministro de Relaciones Exteriores de Canadá, realiza en estos días a México, la prensa y los críticos del país de la hoja de maple no han perdido la oportunidad de sacar de nueva cuenta el tema del crimen de los Ianiero en la Riviera Maya, así como una serie de incidentes violentos que le siguieron a lo largo del último año en el que han sido muertos o heridos otros ciudadanos canadienses, como un ejemplo del pésimo estado de la justicia en nuestro país.
Según las autoridades mexicanas, DePrisco, de 19 años y oriundo de Woodbridge, provincia canadiense de Ontario, falleció debido a las heridas que sufrió en un accidente de tráfico en Acapulco, aunque sus familiares han expresado dudas sobre esa versión.
"Estamos en contacto con las autoridades mexicanas, pues las investigaciones están en curso, y expresamos nuestra voluntad de venir a ayudar en cualquier acción que sea necesaria para que se resuelvan estos casos trágicos", enfatizó el jefe de la diplomacia canadiense, que hoy terminó una visita de dos días a México.
La secretaria de Relaciones Exteriores de México, Patricia Espinosa, por su parte, manifestó en la rueda de prensa que su gobierno "expresa públicamente la voluntad y el firme deseo de seguir cooperando con las autoridades competentes para esclarecer todos los casos" de los turistas canadienses fallecidos.
Reportes de prensa canadiense, de igual forma, volvieron a tomar como referencia este crimen para destacar que las autoridades policiacas de México tampoco parecer tener voluntad para resolver otros asuntos pendientes, como el asesinato de Adam DePrisco, un joven de 19 años que presuntamente fue atropellado en Acapulco, y cuyo caso tomó relevancia porque los familiares se negaron a aceptar la versión oficial y argumentaron que el muchacho fue asesinado.
La muerte de Adam DePrisco enseguida se relacionó con Domenic y Nancy Ianiero porque también era de origen italiano y vivía en el mismo suburbio de Woodbridge donde habitaban los canadienses muertos en la Riviera Maya.
De acuerdo con la prensa canadiese, en el último año han muerto cuatro canadienses en México y en ninguno de ellos se ha alcanzado la verdad ni se tienen culpables.
Los familiares de los canadienses muertos están insistiendo en que las autoridades de su país presionen abiertamente a México para resolver estos crímenes. Sin embargo, oficialmente no se ha dado a conocer que el primer ministro Peter MacKay tenga entre sus prioridades plantear este tema en la reunión con su contraparte mexicana, aunque de acuerdo a otros despachos de prensa si podrían comentar de manera general el tema de la seguridad para los turistas canadienses. (Noticaribe)