El saqueo es una práctica que se agudiza debido a la frontera con Belice y Guatemala, pero las denuncias parecen mínimas ante el complejo problema.Del 2002 al 2005, la delegación del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Quintana Roo ha presentado únicamente 29 denuncias relacionadas con la destrucción y el saqueo de material histórico, según información obtenida a través del Instituto Federal de Acceso a la Información.
A pesar de que la directora del Centro INAH en Quintana Roo, Adriana Velásquez Morlet, ha reconocido, en entrevista con este medio, que, la destrucción sustracción y tráfico de piezas en el estado, al igual que en todo el país, es una práctica que se agudiza en la entidad debido a la frontera con Belice y Guatemala, las denuncias presentadas ante el Ministerio Público Federal, parecen mínimas frente al complejo problema.
En lo que va del año, a través de los medios de comunicación se han realizado diversas denuncias relacionadas con el saqueo de piezas arqueológicas.
En marzo, pobladores de la comunidad Luis Echeverría de Chetumal, señalaron el aparente saqueo de piezas en las zonas arqueológicas conocidas como "El Castillo" y "El Mirador", las cuales son parte del corredor turístico "Río Lagarto", pero el INAH, luego de una inspección efectuada en el sitio, descartó cualquier ilícito.
En mayo, dos meses después, se reportó otro incidente en ese mismo sitio, según una nota publicada en el periódico La Jornada, en la que la delegada municipal del poblado Luis Echeverría, Lorena Santillán Gómez, y el comisario ejidal Heliodoro Torres González, aseguraron que pobladores del lugar comercializaban piezas históricas o las utilizaban para construir sus propias viviendas. Nuevamente, el INAH desmintió la versión.
Apenas el 14 junio pasado, se realizó un hallazgo arqueológico en El Cedral, Cozumel, luego de los trabajos que un particular efectuaba. Restos humanos, piedras talladas y pedazos de cerámica de un entierro maya fueron destruidos por una retroexcavadora con la que se abría una zanja de aproximadamente siete metros de largo, uno de ancho y un metro de profundidad.
La afectación del área y la presencia de material prehispánico fueron denunciados por la policía municipal que vigila la entrada al poblado, y en esa ocasión también algunos pobladores refirieron que del área fueron se sustrajeron algunas piezas.
La exposición y destrucción de piezas del El Cedral a manos de particulares, puso en evidencia la falta de interés en la conservación del pasado histórico por parte de los modernos habitantes de la zona maya, pero también la incapacidad de las autoridades del INAH, que al día siguiente, el 15 de junio, tenían programada la firma de un convenio entre el ayuntamiento de Cozumel y el Instituto para la protección y preservación de los monumentos y sitios arqueológicos. Un convenio que, sin duda llegó tarde.
Las 29 denuncias presentadas por el INAH Quintana Roo del 2002 a la fecha, equivalen a casi seis actas ministeriales por año. Es el municipio de Othón P. Blanco (Chetumal), el que ha concentrado la mayoría de delitos contra el patrimonio nacional, ya que acumula 11 denuncias por saqueo y otras 11 por destrucción. Le sigue Solidaridad (Riviera Maya) con 2 denuncias por destrucción y una por saqueo. El municipio de Lázaro Cárdenas reporta 2 actas ministeriales por destrucción, e Isla Mujeres una por saqueo y una más por destrucción de piezas arqueológicas. (Noticaribe)