Golpeada por el huracán “Dean”, la ocupación de la Riviera Maya resintió algunos altibajos durante los últimos diez días de los cuales apenas se está recuperando para cerrar el mes de agosto con un acumulado de 65.2 por ciento en promedio, aunque actualmente poco menos de la mitad de los cuartos se mantienen ocupados.
De acuerdo con el último reporte del Fideicomiso para la Promoción Turística de la Riviera Maya, la ocupación de la Riviera Maya es de apenas 49 por ciento en promedio al cierre de este mes, lo que significa que sólo alrededor de 15 mil, de los poco más de 31 mil cuartos en operación, están ocupados, como consecuencia de la disminución en el flujo de turistas que provocó el paso por el sur del estado del poderoso huracán.
Aunque en al Riviera Maya los daños por los vientos de “Dean” fueron mínimos, la ocupación sí se vio afectada, al grado que los grandes hoteles del complejo Playacar, que son tradicionalmente los más estables y rentables de todo el destino, cerraron el octavo mes del año con una ocupación de 72.6 por ciento.
Hasta ayer, la ocupación de este complejo turístico era de apenas 49 por ciento por ciento.
Sin embargo, en los hoteles de Playa del Carmen la recuperación parecía ir más rápido porque reportaron una ocupación superior al 63.9 por ciento, aunque en el acumulado mensual sólo alcanzaron un 66 por ciento, según estas mismas estadísticas que se elaboran en base a un muestreo que se realiza diariamente a 23 mil 135 cuartos que representan 74.3 por ciento del total de cuartos existentes a la fecha en la Riviera Maya.
Los que sí la estaban pasando mal eran los hoteles pequeños, los de menos de 60 habitaciones, ya que apenas registraron este día una ocupación de 37 por ciento en promedio para un acumulado durante el mes de agosto de 53.1 por ciento.
Los hoteles “todo incluidos” cerraron el mes de agosto con un promedio de ocupación de 66 ciento, ya que durante la emergencia ciclónica fueron casi desocupados hasta quedarse en niveles de 33 por ciento y eso afectó su rendimiento global.
Aunque de acuerdo con prestadores de servicios turísticos el flujo de turistas se ha normalizado, durante el próximo mes la ocupación se mantendrá baja, ya que septiembre marca no sólo el inicio de la temporada baja, sino que además el huracán provocó la pérdida del empuje de fin de verano que representa la llegada de una oleada de turistas italianos y españoles, que en esta ocasión prefirieron viajar hacia otros destinos para evitar riesgos de cancelación. (Noticaribe)