PLAYA DEL CARMEN, MX.- Viviendas de familiares o amigos por las que sólo se dan las gracias, departamentos, condominios y casas particulares que se rentan por semana o por mes a precios accesibles, cuarterías que suplen a los hoteles aunque no se paguen impuestos, hoteles económicos con hasta el doble de las personas permitidas durmiendo en el suelo y hasta algunos aventureros que optan por casas de campaña o el democrático hotel “camarena”, de todo se vale con tal de que miles de paisanos con un presupuesto limitado celebren en la Riviera Maya el Año Nuevo.
Con un destino considerado entre los más caros del mundo en promedio, ya sea porque actualmente se encuentra sobrevendido o por las altas tarifas hoteleras que en temporada decembrina se incrementan debido a la demanda hasta en un 40 por ciento más, la Riviera Maya no parece tener demasiado opciones para el turista nacional que, sin embargo, siempre se las ingenia, ajustando y estirando el presupuesto, para disfrutar de uno de los lugares que poseen las mejores playas del país, además de otros atractivos.
Este año, la Riviera Maya cerrará el año con quizá un poco más de dos millones 800 mil turistas, de los cuales alrededor del 10 por ciento han sido turistas nacionales, aunque en esta estadística del Fideicomiso para la Promoción Turística sólo se están contabilizando a los viajeros que se hospedan en los establecimientos reconocidos por la Asociación de Hoteles de la Riviera Maya.
Sin embargo, una gran mayoría de personas, también reconocido por la misma agrupación empresarial, se hospedan en una amplia red de condominios y “hoteles” irregulares o no registrados, los cuales por supuesto no pagan impuestos y representan una competencia desleal.
No obstante, poco se ha hecho contra estos establecimientos, muchos de ellos en realidad casas, edificios de departamentos o cuarterías, porque se admite que están destinadas a un sector del mercado nacional que de otro modo no podría visitar la zona por las altas tarifas que prevalecen en los hoteles de la Riviera Maya.
Muchos de estos cuartos se ofrecen en páginas de internet de anuncios clasificados como ofertas ocasionales y atractivas, así como en foros de información turística, aunque en realidad sean parte de un modo de operación permanente que además se alimenta de la publicidad de boca en boca.
En algunas páginas se puede, incluso, consultar los precios y hacer reservaciones en línea, aunque no existen garantías, ya que se trata de redes de departamentos que se ofrecen sin direcciones y sólo se pueden obtener detalles cuando se entabla contacto directo con el vendedor.
No obstante, lo precios son atractivos porque se paga por semana mucho menos de lo que se pagaría en un pequeño hotel, disfrutando en algunos casos de ciertas comodidades como el clima y la televisión por cable.
Este es el caso de algunos departamentos equipados, que tienen incluso alberca y asoleaderos, por los cuales se pagan precios a partir de los mil 290 dólares a la semana, lo cual no es mucho porque tienen una capacidad de hasta seis personas, lo cual es excelente para grupos de amigos o familias, ya que en promedio cada persona pagaría alrededor de 215 dólares a la semana o 30 dólares diarios, un precio por el cual es casi imposible encontrar una habitación en la industria hotelera, se trate de hoteles grandes para turismo masivo o pequeños.
Departamentos de este tipo, los cuales son vistos por la hotelería establecida como competencia desleal, se ofrecen, incluso, con traslado del aeropuerto a Playa del Carmen y de Playa del Carmen al aeropuerto por el mismo precio.
En Puerto Aventuras y Akumal, buscando un poco más, se pueden encontrar excelentes opciones para vacacionar con poco presupuesto y a precios accesibles, sobre todo viajando en grupos, hospedándose en condominios amueblados que cuentan con todos los servicios, aunque en este caso también se trate de hoteles clandestinos que no pagan impuestos, pero que son administrados de la misma forma que un pequeño hotel, con tarifas de temporada baja y temporada alta.
Estas opciones de hospedaje también son aprovechadas por turistas extranjeros y estudiantes de lenguas que planean estadías en el destino de un mes o mucho más tiempo.
Pero también muchos son los turistas nacionales que visitan la Riviera Maya con presupuestos todavía más apretados, los cuales aprovechan las redes familiares para hospedarse temporalmente en casas particulares o cuarterías cuya renta no resulta onerosa o resulta gratis.
Este tipo de turismo, marcadamente de temporada, no contribuye a elevar la ocupación ni deja una derrama económica a las agencias de viajes o tour operadores, pero sí beneficia a los restaurantes y otros prestadores de servicios periféricos, como los taxistas y el comercio en general, lo cual ayuda a que la economía local se mantenga “bien aceitada” en los periodos vacacionales como el de Navidad y Año Nuevo.
En este sentido, aunque no hay datos oficiales, la mayor parte de los turistas nacionales bajo este esquema provienen del Sureste mexicano o del centro del país, ya que es precisamente los lugares de origen de la mayor parte de la población residente. (Noticaribe)