Con la colocación de boyas para restringir las áreas de navegación, durante el 2007 tomó forma el proyecto de ordenamiento de uno de los lugares más atractivos de la Riviera Maya.PLAYA DEL CARMEN, MX.- Considerado uno de los lugares naturales más bellos de la Riviera Maya, Akumal durante mucho tiempo se mantuvo al margen del acelerado desarrollo lo cual le venía bien para conservar el sello de lugar tranquilo y paradisíaco, pero en los últimos años también empezó a sufrir los problemas y lastres del crecimiento turístico y de la sobredensificación.
En este sentido, en abril del 2007 se puso en marcha el reordenamiento de la Bahía de Akumal, uno los proyectos concretos más urgentes, de los muchos que necesitará este microdestino en varios niveles para lograr un desarrollo controlado.
Y es que durante los últimos años, el desarrollo desigual empezó a afectar al que es considerado uno de los destinos más antiguos de toda la Riviera Maya, donde incluso alguna vez se pensó podría construirse lo que hoy es Cancún, sin embargo, fue una idea que se descartó por la gran cantidad de humedales que producían mosquitos hasta niveles intolerables para el turismo.
El reordenamiento de la Bahía de Akumal era necesario porque el aumento del turismo y de las casas de buceo estaba creando un escenario de desorden y falta de seguridad para los propios bañistas por el ir y venir de embarcaciones de todo tipo.
Uno de los primeros objetivos que se planteó fue la delimitación del área para bañistas mediante un sistema de boyado y la reducción del número de embarcaciones en la Bahía, proyecto para el que las autoridades, con recursos del impuesto de zona federal marítimo-terrestre, invirtieron alrededor de 150 mil pesos.
En su momento, Paul Sanchez-Navarro, director del Centro Ecológico Akumal (CEA), dijo que ya era necesario contar con un instrumento para ordenar y controlar el uso de los Recursos Naturales en la Bahía de Akumal, además de la necesidad de rescatar, preservar y conocer los ecosistemas de la Bahía de Akumal.
Las tiendas de buceo también firmaron una carta compromiso en la que también se incluyeron los concesionarios de Zona Federal Marítima, el CEA, el Consejo de Desarrollo de Akumal, los pescadores de la cooperativa local y los prestadores de servicio acuáticos, en la cual todos se comprometieron a cuidar y preservar la Bahía de Akumal, respetando el nuevo sistema de boyado, así como los acuerdo que se tomen en el marco del Programa de Ordenamiento de la Bahía.
Toma forma proyecto de ordenamiento en la Bahía
En un balance de lo que ha sido este proyecto, al cierre del 2007, el Centro Ecológico Akumal informó que el proyecto ha tenido avances, sobre todo en la colocación de boyas a lo largo de toda la bahía, con lo cual se delimitaron las diferentes zonas de protección (de tortugas y de arrecife) así como los canales de acceso y navegación para garantizar la seguridad de bañistas.
Durante las últimas semanas, los voluntarios del CEA dedicaron mucho tiempo y esfuerzo a continuar con esa labor, o más bien, hacer lo imposible para que no se perdiera todo ese trabajo.
Becky Harris y Elisa López, impulsoras de este proyecto por parte del CEA, explicaron que continuamente tuvieron que luchar contra los fuertes vientos que causaron algunos estragos en los amarres de las boyas, provocando que algunas fueran desprendidas y arrastradas hasta la costa, de modo que se tuvieron que recolocar en sus respectivos muertos y asegurar el resto de boyas para que no siguieran el mismo camino.
También se alargaron los canales de navegación para ayudar a agrupar los barcos en las zonas establecidas para ello, desalojando gran parte de la bahía, con lo que el proyecto inicial empieza a tomar forma y ya se empieza a vislumbrar el esquema final de una bahía correctamente manejada.
El equipo de voluntarios del CEA ha hecho un esfuerzo titánico que se puede apreciar con la simple y aparentemente sencilla recolocación de los muertos asentados en el fondo de la Bahía, ya que fue un trabajo que se hizo a “puro pulmón”, es decir, los voluntarios se quitaron las aletas y los tanques de oxígeno para sumergirse y entre varios arrastrar los muertos hasta su nueva ubicación.
A esta tarea se sumaron otras que también se tenían que hacer bajo el agua como el serrar cadenas, anudar y desanudar cabos, agregar cables, limpiar boyas, mover bloques de cemento.
En este fin de año, cuando Akumal se ve repleta de turistas, el aspecto de la Bahía es otro, aunque la actividad sigue y aún está pendiente algunos otros aspectos del proyecto para reducir el número de embarcaciones en la Bahía, pero al menos los bañistas ya cuentan con más seguridad. (Noticaribe)