CIUDAD DE MEXICO, MX.- Los hoteles bajo el modelo todo incluido (all inclusive) seguirán imperando principalmente en los destinos turísticos que no cuenten con una completa infraestructura de servicios que ofrecer a los turistas, asegura Guillermo Martínez, ex secretario de Turismo de Quintana Roo.
El actual empresario, dueño de una cadena de agencias de viajes, afirma que lugares como el corredor que va desde la Riviera Maya hasta Tulum, en el Caribe Mexicano, son ideales para este tipo de hoteles, pues están alejados de los grandes centros comerciales, restaurantes y tours que predominan en ciudades como Cancún y Playa del Carmen.
"En lugares como Tulum y la Riviera Maya, así como otros destinos del país que están en medio de la naturaleza, los huéspedes de los all inclusive no tienen que salir del hotel para satisfacer sus necesidades más básicas como alimentación y entretenimiento", explica el ex funcionario.
Debido a lo anterior, los pocos prestadores de servicios que hay en estos destinos, que son más desolados en comparación con otros grandes centros de población, sienten que la derrama económica que dejan los huéspedes es muy poca.
Por el contrario, Martínez dice que quienes se alojan en hoteles todo incluido que se ubican en zonas con mayor desarrollo turístico sí salen a conocer los principales atractivos de la ciudad.
"Quizá la merma para los prestadores de servicios externos ocurre cuando los mismos hoteles les otorgan a sus clientes tours y comidas en restaurantes determinados. Es decir, los turistas sí salen de sus hoteles aunque sean todo incluido, pero ya saben a dónde dirigirse", expone el ex funcionario.
El presidente de las agencias de grupo Intermar agrega que entre más larga sea la estadía de los turistas, mayor será su movilidad fuera de su lugar de alojamiento, por muy cómodo y accesible que éste sea.
Con su basta experiencia como agente de viajes, Guillermo Martínez comenta que otro aspecto que no se toma en cuenta es que, en algunas ocasiones, cuando un grupo de turistas arriba a un hotel todo incluido, es porque ya hizo recorridos previos en los destinos turísticos y sólo llegan al hotel para descansar durante sus últimos días de vacaciones, por lo que ya no sale.
"El modelo all inclusive es un producto de muy amplia demanda por el turismo nacional y extranjero. Nosotros (las agencias de viajes) les vendemos el producto, según sus necesidades", puntualiza.
Para el entrevistado, por supuesto que el modelo todo incluido tiene sus pros y contras.
"Definitivamente, sus dos principales atractivos son un precio competitivo por todos los servicios incluidos y que, al contratarlo, el turista sabe cuál será el costo total de sus vacaciones. Mientras que su principal inconveniente es para los pobladores de la región, por la baja derrama económica que genera a su alrededor", dice.
Asimismo, Martínez defiende al turismo masivo y con un poder adquisitivo medio que llega a los hoteles de este tipo.
"Si no le apostáran a este mercado, la actual desaceleración económica por la que atraviesa Estados Unidos se reflejaría negativamente en los destinos turísticos del país, como ya ocurre en Los Cabos, donde le apuestan al turista norteamericano elitista y que, debido a esta crisis, ya no está llegando a sus hoteles. Mientras que en destinos como los del Caribe Mexicano, donde hay hoteles para todo tipo de turitas, la ocupación no ha caído, a pesar de nuestra dependencia al mercado estadunidense", puntualizó el ex secretario. (Fuente: Excélsior)