Indemnizan a dueños de milpa por daños por caída de una avioneta
PLAYA DEL CARMEN, MX.- Juan José Sánchez Malpica indemnizó con 2,500 pesos a Olegario Poot Pech, familiar del dueño de la milpa, por los daños causados debido a la caída de la avioneta propiedad de la empresa “Tofly7”, ocurrido el pasado domingo.
Sánchez Malpica es el dueño de la avioneta que cayó hace unos días en una milpa. La indemnización ocurrió ante la agencia del ministerio público del fuero común de Tulum, quedando asentado en el acta circunstanciada “T-084”.
La agencia del ministerio público del fuero común, a cargo de Ramiro de la Fuente Zepeda, no abrió averiguación previa respecto a este hecho, ya que no es de su competencia y no encontró reclamaciones por afectación a causa de este accidente, salvo los daños ocasionados al sembradío del campesino de Chanchén Primero, según dijo.
María Araceli Andrade Tolamo, abogada que representa al piloto de la aeronave, Álvaro Andrade Bolio, fue la encargada de realizar las diligencias. (Fuente: Diario de Yucatán)
Y este motivo, es lo único que explica el hermetismo total y nerviosismo con el que se condujo este martes el personal la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) en torno a los hechos, pues incluso, al momento que POR ESTO! de Quintana Roo hizo presencia en sus instalaciones ubicadas en el Aeropuerto Internacional de Cancún con el objetivo de obtener una versión oficial, varios oficiales se encontraban discutiendo el tema en la antesala e inmediatamente se metieron a la oficina de la dirección general y un tipo mal educado que no quiso proporcionar ni siquiera su nombre, aseguró que no tenían tiempo para atender a la prensa y que el encargado de la comandancia (Enrique Laguna) estaba muy ocupado.
Sin embargo, al poco tiempo otra persona que se identificó como inspector verificador de la DGAC de nombre Alfonso Quezada Jiménez, mismo que salió enojado de la oficina de la comandancia porque no estaba de acuerdo en lo que se está acordando, tras fumar un cigarrillo afuera de la terminal FBO, reflexionó y al regresar a la oficina atendió a POR ESTO! de Quintana Roo, y sólo atinó a decir que este asunto del accidente está en proceso de investigación.
La aeronave despegó del aeropuerto internacional de esta ciudad, sin documentos, lo cual indica que alguien hizo un favor y fue convencido mediante el respectivo pago, en la comandancia de la DGAC.
Es importante hacer notar que el hecho de que dicha avioneta haya despegado sin tarjeta de aeronavegabilidad y con permisos vencidos del Aeropuerto de Cancún, es una completa irregularidad debido a que ninguna aeronave puede recibir despacho de salida para realizar un vuelo si no cuenta con dichos documentos y por ello, se pudiera entender que alguien de la DGAC (que es la autoridad que debe de normar y supervisar los servicios de apoyo a la navegación aérea, los servicios de transporte aéreo y de todas las actividades de aeronáutica civil), otorgó dicho permiso para que una avioneta que había estado detenida por casi un año y sin documentos pudiera salir de este destino turístico de forma ilegal piloteada por Andrés Corrijo Alvarado, quien llevaba de copiloto a Miguel Ángel Soto Hernández que resultó con una leve lesión que no pone en peligro su vida.
Cabe señalar que extraoficialmente se insistió en que dicha avioneta es propiedad de Juan José González, quien la trasladaba a la ciudad de Campeche debido a que la había vendido a un poderoso capo del narcotráfico radicado en la “capital de las murallas”.
Lo que comentó el inspector de la DGAC
“Lo que les puedo decir de este asunto, es que está en procedimiento de investigación este accidente…”.
“…El avión salió de Cancún con destino a Campeche, el cual se presume tuvo una falla en el motor, lo que ocasionó que el mismo se accidentara”.
Sobre la situación del piloto y copiloto, expuso que “el piloto que iba al mando (Andrés Corrijo Alvarado) tuvo algunas contusiones que no ponen en peligro su vida y el copiloto (Miguel Ángel Soto Hernández) tuvo una fractura en el pie derecho que de igual forma no pone en peligro su vida, pero no hemos podido tomarles sus declaraciones”.
Al preguntarle si dicha avioneta había tenido otros despachos o presentado algún otro incidente en Cancún, Alfonso Quesada señaló: “que yo sepa no había tenido ningún otro incidente, pero estuvo parada aproximadamente un año aquí en Cancún y este era su primer viaje después del año”.
Recalcó que “la investigación está en proceso, ya nosotros fuimos al lugar de los hechos a recabar información, pero estamos en espera de poder tomarle la declaración al piloto y copiloto, todo, en lo que nos concierne a Aeronáutica Civil”.
Sobre posibles multas o sanciones, dijo que: “se analiza después de las investigaciones, que es lo que nos dará la pauta si hubo o no una violación a la reglamentación de Aeronáutica; sino la empresa del seguro se hace cargo de absorber todo”.
Por último, al cuestionarlo si dicha avioneta tenía permiso para despegar, el inspector de la DGAC subrayó que: “eso sí lo ignoro porque no encontramos ningún tipo de documentación en el interior del avión; pero lo que sí hay es un plan de vuelo coordinado en bitácora, por lo que con ello podemos confirmar que esta avioneta sí salió de Cancún”. (Fuente: Por Esto! de Quintana Roo)
