Mint Condition y Wet Paint conquistaron la noche
En la segunda jornada del Riviera Maya Jazz Festival, Stocley, el hombre orquesta de la banda de Minesota, reiteró su lugar como músico de excelencia y dio cátedra de fraseo jazístico.
La segunda noche del Festival de Jazz cumplió; la presentación de Wet Paint y Mint Condition llenó las expectativas de los conocedores y de los iniciados en los sonidos jazzísticos.
La banda mexicana Wet Paint abrió la velada y dejó ver su clara influencia latina y su sabor afroantillano. Con interpretaciones como Mr Bond y Juanita, sonaron sus instrumentos; ensayadas, pero siempre renovadas, las notas subían de tono y cambiaban de ritmo.
Dirigidos por Betuco; Jako González le hizo honor al sax, Esteban Sánchez pronunció los ritmos latinos en las percusiones, Red David estuvo al frente del piano, Pepe Hernández en el bajo y Alex se encargó de la batería.
En un frecuente intercambio de espacios musicales, en el que el sax dejaba paso al piano, el piano a la batería y ésta allanaba el camino para la guitarra, los “Pintura Mojada” prepararon el ambiente para el grupo estelar de la noche: Mint Condition.
Literalmente, y para deleite de los espectadores, Mint Condition tocó a pesar de la amenazante lluvia, que en un momento hizo correr al público y que fue la responsable de que en la tercera edición del Festival de Jazz los oriundos de Minessota tuvieron que cancelar su presentación.
Ayer por la noche, el talento venció a las fuerzas naturales, el despliegue de maestría hizo ceder al frío y al chisporroteo de la lluvia. Mint Condition se entregó a un público que respondió de la misma forma. Cada uno de sus integrantes dio ejemplo de dominio y complicidad con sus instrumentos.
Del recuerdo tonal de Led Zeppelin al de Mongo Santamaría, Mint Condition exhibió su propio estilo: fuerte, suave, prolongado e intenso, pero balanceado con precisión; el espectáculo fue completo: música, movimiento y diálogo entre los protagonistas y los asistentes.
Stocley, el hombre orquesta, reiteró su lugar como músico de excelencia y dio cátedra de fraseo jazístico, en donde garganta y voz se transformaron en el instrumento más cambiante, más perfecto y mejor dotado para la improvisación.
Mint Condition prolongó la velada hasta media noche en un tiempo que no se sintió, que se deseaba interminable, que se disfrutó desde el escenario y desde el público. Los de Minessota terminaron la velada, pero los instrumentos se negaban a morir, y los músicos volvieron a salir para entregarse una vez más sin restricciones. (Noticaribe)








