El Committee to Protect Journalists (Comité por la Protección de los Periodistas, CPJ) publicó su investigación global anual de libertad de prensa, y tiene un apartado sobre México que sin ser demasido extenso o profundo, dibuja de manera general algunos de los principales problemas que enfrenta la prensa en el país, con características incluso regionales, pero que vale la pena revisar porque, después de todo, mucho de la transparecencia que la ciudadanía desea, pasa necesariamente por una prensa libre, aunque actualmente, sólo en pocos casos, los medios pueden presumir de la misma transparencia que muchas veces reclaman en pomposos titulares a ocho columnas.
Y es que, por ejemplo, el informe detalla los peligros que existen principalmente en el norte del país por reportar sobre temas como el narcotráfico que ya han provocado el asesinato de algunos periodistas, como el caso de Francisco Ortiz Franco, editor y reportero del semanario Zeta que dirige Jesús Blancornelas.
Pero también matiza que "aunque los asesinatos representaron un retroceso, muchos analistas aún creen que la libertad de prensa ha mejorado desde que la elección de Fox en el 2000 terminara con más de 70 años de régimen unipartidista del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Una ley federal que marcó un hito histórico al garantizar el acceso a la información del gobierno, continuó dando más transparencia a los asuntos públicos en el 2004, un año después de entrar en vigencia".
Además, dice que "los medios mexicanos se han vuelto más transparentes y menos corruptos en los últimos cinco años", pero también consigna que "algunas de las viejas prácticas persisten: periodistas mal pagados siguen aceptando sobornos de políticos, y funcionarios gubernamentales continúan repartiendo incentivos fiscales y publicidad oficial a cambio de una cobertura informativa favorable. En muchos estados, las disposiciones penales sobre la difamación siguen empleándose para silenciar las críticas".
Algo me dice que la prensa en Quintana Roo no está sola y tiene mucho que componer. La transparencia gubernamental pasa en más de un sentido por la transparencia de la prensa, aunque los ciudadanos en estos tiempos tienen sus propios medios de lograr cambios y crear sus propios canales de comunicación. Han ganado independencia con respecto a los medios, pues. Y si la prensa tradicional no se da cuenta corre el riesgo de quedar rezagada.
El informe completo de CPJ en español en PDF se puede descargar aquí.