En medio de una fuerte crisis económica provocada por el paso devastador del huracá¡n "Wilma", uno de los más poderosos que han golpeado las costas de Quintana Roo en muchos años, los directivos del periódico "La Voz del Caribe" han anunciado la tarde de este día el cierre del matutino por incosteable.
El presidente del periódico es Miguel Quintana Pali, socio mayoritario del parque turístico Xcaret que se localiza en la Riviera Maya, donde también aplicó recortes y dio vacaciones forzadas a su personal sin goce de sueldo. Al menos 80 trabajadores de los medios se quedaron hoy sin empleo. Se les liquidará, pero no conforme a la ley. Sólo se les pagará el 50 por ciento.
Y eso que Quintana Pali y sus socios, los hermanos Constandse Madrazo, primos del inefable Roberto Madrazo, sin olvidar a Francisco Cordova Lira, director del Corporativo Xcaret, se dicen empresarios "socialmente responsables".
Actualización 15-Nov-2005: "La Voz Culmina un ciclo", así encabeza Carlos Quintana Pali, director ejecutivo del periódico la carta que aparece hoy en la última edición del matutino que se maquilaba en Cancún en donde se tratan de explicar las razones del precipitado cierre y se alega que el proyecto era incosteable. En realidad siempre lo fue porque nunca se le invirtió adecuadamente. Eran recurrentes las quejas de los reporteros por atraso en el pago de las quincenas, los escamoteos, la estrechez económica en todos los sentidos. Pero este es el escrito final:
El día de hoy, 14 de noviembre de 2005, La Dirección de La Voz de México ha tomado la decisión de retirar de la circulación su periódico La Voz del Caribe. Esta difícil decisión radica principalmente en una posición financiera insostenible. Nuestra responsabilidad con la comunidad nos llevó a hacer un esfuerzo extraordinario por mantener este medio de información durante más de cinco años. La actual situación nos ha imposibilitado continuar con esta tarea.
El periódico La Voz del Caribe se fundó en el año 2000, y desde entonces se ha distinguido por ser un periódico serio e independiente; esta posición entre nuestros lectores sólo fue posible gracias a la entrega profesional de todos nuestros colaboradores a quienes damos las gracias. Agradecemos también a todos nuestros lectores la preferencia y confianza de permitirnos entrar diariamente a sus hogares".
Gerardo García, director general del periódico, por su parte, atribuye el cierre a "los saldos de Wilma":
La crisis (provocada por el paso del huracán) ha generado, lo hemos dicho, la imposibilidad de que muchas empresas subsistan en este entorno. Este diario no tenía porque ser la excepción (...) ¿Qué queda? Mucho. El pundonor y la responsabilidad de tantos que creyeron en este periódico. Lectores, clientes, trabajadores amigos. Todos los que hicieron posible, durante dos mil cincuenta y dos ediciones, este periódico, son simplemente ejemplos (...) es el fin de una época. Es y será siempre un privilegio haber construido con todos este diario. Gracias".
Ya sólo quiero agregar el texto de un correo que me envió uno de los hoy desempleados de La Voz del Caribe.
Aunque las instalaciones del periódico Voz del Caribe no sufrieron daños graves, incluso la maquinaria estaba ya trabajando normalmente, la empresa decidió cerrar el periódico alegando que es incosteable desde hace años. Así que por lo menos 80 personas están ahora sin trabajo, en medio de la crisis económica que generó el huracán.
Quiero manifestar que por supuesto estoy inconforme con esta decisión tan precipitada, de pánico diría, sobre todo porque la empresa se anuncia como "socialmente responsable". Todos sabemos que el gobierno federal ofreció apoyos fiscales y de créditos para las compañías afectadas; sin embargo nuestros patrones no tuvieron el mismo gesto con nosotros, pues además de despedirnos, nos dieron una liquidación rebajada al 50 por ciento, alegando falta de recursos.
Ahora no sabemos qué va a pasar en el corto plazo. En mi caso estaré buscando otro empleo, el cual será muy difícil conseguir, pero confío que algo encontraé aunque sea para sobrellevar los próximos meses de recuperación de Cancún. En estos días difíciles, cualquier empleo será bienvenido, en cualquier área, incluido el autoempleo, así que no se admiren si me ven pronto de taxista, de taquero, o de merolico. Lástima que no aprendí albañilería, ya que de eso sí hay trabajo en varias partes".