Noticaribe







La lucha por la turbosina


Nov
03
2006

Además de un sector de residentes de Puerto Morelos, empresarios hoteleros, ecologistas y académicos principalmente, que se oponen a la construcción de una terminal de almacenamiento de turbosina en ese lugar que ha propuesto la Naviera Armamex, existe un grupo de inversionistas que estarían interesados en que este proyecto no se realice por motivos económicos muy particulares.

En el primero de los casos, los pobladores de Puerto Morelos han impugnado el proyecto por considerar que va en contra de la vocación turística de ese destino y tienen miedo de que en el futuro pueda ocurrir un accidente si no se toman las medidas de seguridad adecuadas.

En el segundo de los casos, están dos empresas extranjeras con grandes intereses económicos en la zona: se trata de Oiltanking y Calizas Industriales del Carmen (Calica), esta última filial del conglomerado estadounidense Vulcan Material Company, cuya oposición no manifiesta radica en que andan tras el mismo negocio de distribución y abasto de turbosina y en donde la Naviera Armamex les representa un serio peligro para sus planes de crecimiento en el estado.

Como se sabe, hace tres años, la alemana Oiltanking, de la mano de una empresa mexicana de nombre Fermaca, presentó un proyecto para construir terminales de almacenamiento en Puerto Morelos y en Calica, sin embargo, en su momento, también se toparon con la oposición de los pobladores de Puerto Morelos y el proyecto fue rechazado en ese lugar.

Oiltanking pretendía almacenar no sólo turbosina, sino también gasolina y diesel, combustibles que serían traídos por barco de la misma forma que hoy Armamex pretende hacerlo, aunque con embarcaciones de mucho mayor tamaño, por lo cual ellos sí pretendieron dragar el canal de navegación, afectando parte de la zona arrecifal del Parque Nacional Marino de Puerto Morelos, por ello no fue aceptado por la Semarnat.

No obstante, lo que la dependencia de medio ambiente federal sí les autorizó en diciembre del 2003 fue construir su terminal de almacenamiento en Calica, en donde desembarcarían el combustible a través del puerto donde sí pueden atracar sus buques tanques sin ningún problema, además de que también les aprobó la construcción de un turbosinoducto hasta el aeropuerto de Cancún.

Sin embargo, a pesar de contar con este permiso federal, el proyecto desde entonces permanece detenido, pero no olvidado.

Una fuente consultada de Petróleos Mexicanos comentó a este portal que el proyecto de distribución de combustibles a través de Calica y a cargo de la empresa Oiltanking técnicamente no tiene problemas, pero sí existen objeciones jurídicas, políticas y hasta de seguridad nacional que han impedido que después de tres años se haya podido concretar.

Petróleos Mexicanos, se explicó, simplemente, no puede darle en concesión el abasto de combustible a empresas extranjeras porque lo prohíbe la ley, y en este caso el problema es doble porque la empresa que se encargaría de la transportación y la distribución es alemana, Oiltanking, y el puerto a través del cual entraría el producto al estado está en manos de una empresa que en los papeles es mexicana, pero que responde a los intereses de una compañía estadounidense, en este caso Calica.

El informante explicó que la no aprobación de Petróleos Mexicanos es el principal motivo por el que el proyecto de abasto de combustibles a cargo de la alemana Oiltanking no se ha podido concretar a pesar de que esa empresa ya cuenta con permisos de la Semarnat para realizar sus planes en Calica, no así en Puerto Morelos.

Por ello, la Naviera Armamex, que es ciento por ciento mexicana, a pesar de no contar aún con los permisos federal, ya que como se sabe están apenas en trámite, representa un serio peligro para los intereses de Oiltanking y Calica, porque no sólo no tendrían ningún problema legal para la transportación del combustible, sino que usarían un puerto, el de Puerto Morelos, que es manejado por el estado mexicano, a través de la Administración Portuaria Integral de Quintana Roo.

Además, Armamex, con 30 años de operación teniendo como principal cliente precisamente a Petróleos Mexicanos, tienen la anuencia de la paraestatal para llevar a cabo este proyecto, ya que prácticamente tienen amarrado un contrato de puerta a puerta para el abasto de turbosina a Quintana Roo.

Así las cosas, mientras la Naviera Armamex mantiene su objetivo de construir una terminal de almacenamiento en Puerto Morelos, a pesar de que por estos días decidió retirar la Manifestación de Impacto Ambiental del proceso de evaluación en la Semarnat para realizarle correcciones y añadidos tomando en cuenta las observaciones de la población de Puerto Morelos, es relevante no perder de vista que el negocio de la transportación y abasto de combustible al estado no sólo es un negocio jugoso para cualquier empresa, sino es un asunto de alto interés económico para el estado y de desarrollo estratégico y seguridad nacional para el gobierno federal.

Por ello, aunque no está confirmada, durante las últimas semanas ha trascendido información en el sentido de que las empresas extranjeras que no desean que el proyecto de Armamex se realice estarían alentando a un grupo de los opositores (la mayoría de los cuales, hay qu decirlo, actúa de manera legítima para defender el interés público y lo que consideran que no debe hacerse), para impugnar los nuevos planes de almacenamiento de turbosina.

Por lo pronto, la batalla por la turbosina en Puerto Morelos está lejos de haber concluido, ya que la Naviera Armamex tiene planeado presentar en las próximas semanas o meses, un replanteamiento del proyecto de almacenamiento, tiempo que los opositores también usarán para documentarse y sustentar sus objeciones.

Lo malo será que las autoridades encargadas de autorizar o rechazar un proyecto de esta naturaleza se dejen influir o manipular por intereses ajenos o particulares y caigan en el juego de los especuladores de la opinión pública. Y el anunciado cierre de la carretera federal es un amago en ese sentido.

Lo comenté la semana pasada, este proyecto, o mejor dicho, el proyecto de abasto de combustible a Quintana Roo, ya sea a través de Puerto Morelos o en otra parte del estado, ya sea que el combustible se traiga por barco o por otra vía, es demasiado importante para el futuro desarrollo de la entidad que no puede ser tomado a la ligera, y la decisión de autorizarlo o no, debe ser tomada en base a criterios técnicos sustentados y al legítimo interés de la población donde se planea desarrollar. Nada más.

Publicar un comentario


Noticaribe 2006. Algunos derechos reservados.